Mi ex me atacó en un centro comercial y su prometida me salvó
Un encuentro inesperado bajo las luces de Navidad
El ambiente festivo del centro comercial madrileño estaba en su apogeo. Gigantescas estrellas doradas colgaban del techo y el aroma a pino fresco llenaba los pasillos donde cientos de personas realizaban sus compras navideñas. Sin embargo, para Celia, el brillo de la temporada se desvaneció en un segundo cuando una mano firme y fría la aferró del brazo. Al girarse, se encontró con los ojos desorbitados de Sergio, su exesposo.
Sergio, vistiendo una elegante chaqueta de traje azul marino, la empujó con agresividad contra una columna de espejos. El impacto sordo llamó la atención de unos pocos transeúntes, pero nadie se atrevió a intervenir. La furia en el rostro de Sergio era evidente mientras acorralaba a la aterrorizada mujer, quien vestía un abrigo gris estampado.

—No vas a volver a ver a nuestra hija si no firmas la renuncia de la custodia hoy mismo —siseó Sergio, apretando sus muñecas con violencia.
Celia temblaba, con lágrimas rodando por sus mejillas. Se sentía completamente vulnerable, atrapada bajo la sombra del hombre que tanto daño le había hecho en el pasado. Pero el destino intervino antes de que la situación empeorara. Una mujer vestida con un llamativo abrigo de invierno color rojo escarlata apareció detrás de Sergio.
Con una determinación feroz, la desconocida agarró a Sergio por el hombro. Su grito rompió el murmullo del centro comercial:
—¡Eh! ¡Suéltala!
Antes de que Sergio pudiera responder, la mujer lo jaló con fuerza y le propinó una patada precisa que lo mandó directamente al suelo brillante. Celia cayó de rodillas, sollozando de puro pánico y cubriéndose el rostro. En ese instante, el oficial Rey, el guardia de seguridad del centro, corrió hacia ellos con expresión atónita, gritando para detener el altercado. Lo que nadie esperaba era que la salvadora de Celia no era una desconocida, sino Natalia, la actual prometida del propio Sergio.
”Lo que nadie esperaba era que la salvadora de Celia no era una desconocida, sino Natalia, la actual prometida del propio Sergio.