Venganza · Ficción breve

El disparo perfecto de Clara reveló una traición que Jonás intentó ocultar por años

El disparo perfecto de Clara reveló una traición que Jonás intentó ocultar por años — Parte 1
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El regreso de la desterrada

El sol de justicia caía sobre el campo de tiro de la Real Federación en Madrid, pero Clara solo sentía un frío glacial en las venas. Vestida con un sencillo chaleco azul marino y el cabello rubio recogido en un moño rápido, caminaba con paso firme. A pocos metros la seguía Jonás, el actual campeón indiscutible, luciendo un equipo táctico de última generación cubierto de patrocinadores. La tensión entre ambos se podía cortar con un cuchillo.

De repente, una voz burlona resonó desde las gradas repletas de espectadores:

¿Ahora dejan participar a modelos en los campeonatos de tiro?
La multitud estalló en carcajadas. Clara no pestañeó. Se limitó a apretar la culata de su escopeta, manteniendo una expresión estoica que desconcertó a los presentes. Jonás esbozó una sonrisa de suficiencia, creyendo que la presión social acabaría con ella antes del primer disparo.

El disparo perfecto de Clara reveló una traición que Jonás intentó ocultar por años

Clara se colocó en su posición, respiró hondo y pidió el plato. En cuanto la arcilla cruzó el cielo azul, un solo disparo certero y atronador retumbó en el recinto. El plato se pulverizó en el aire, pero el verdadero impacto no ocurrió en el cielo, sino en las pantallas del sistema de puntuación electrónica.

En la cabina de control, Arturo, un oficial de cabello blanco y mirada severa, se levantó de su silla de golpe. Sus ojos se abrieron con horror al examinar el monitor. El patrón de impactos de Clara no era aleatorio; formaba una rosa de los vientos perfecta, un símbolo que no se veía en esa pista desde hacía una década. Jonás, al ver la reacción del juez, corrió hacia Clara, con el rostro desencajado y la voz temblorosa:

Imposible. ¿De dónde has sacado ese símbolo?
Clara lo miró con desprecio y le respondió con voz gélida:
Alguien a quien deberías haber recordado.

Clara lo miró con desprecio y le respondió con voz gélida: Alguien a quien deberías haber recordado.