El rescate heroico de una doctora acorralada por el hombre que juró destruirla
El asalto en el corredor de oncología
La tarde dominical en el Hospital Clínico de Zaragoza transcurría con una quietud engañosa. Nerea, una de las doctoras más respetadas del centro, caminaba a toda prisa por el pasillo de la tercera planta. En sus manos apretaba una carpeta de plástico azul que contenía pruebas irrefutables: auditorías, firmas falsificadas y desvíos de medicamentos que implicaban directamente a su esposo, Franklin. Lo que ella no sabía era que Franklin, alertado por un cómplice dentro de la administración, ya la estaba esperando en la penumbra del ala de oncología.
De repente, una figura elegante vestida con un traje negro impecable se interpuso en su camino. Era Franklin. Sus ojos, habitualmente calculadores, reflejaban una furia descontrolada. Sin mediar palabra, el hombre se abalanzó sobre ella para arrebatarle los documentos. Nerea intentó retroceder, pero la fuerza de su agresor la superó por completo. Tras un forcejeo violento, la doctora cayó al suelo de linóleo, mientras las hojas blancas con las pruebas incriminatorias se esparcían a su alrededor.

¡Dame esos papeles ahora mismo, Nerea, o te juro que de aquí no sales viva!
Acorralada y temblando de terror, Nerea soltó un grito desgarrador que rompió el silencio del hospital. Franklin levantó con fuerza su zapato de cuero rígido, amagando con pisotearla para doblegar su resistencia. El pánico paralizó a la doctora, quien solo pudo cubrirse el rostro esperando el golpe. Sin embargo, antes de que el pie de Franklin descendiera, un estruendo metálico resonó al final del pasillo. Bruno, un sargento primero de las fuerzas especiales y amigo de la infancia de Nerea, apareció corriendo a toda velocidad junto a Thor, su pastor alemán de rescate táctico. Con una agilidad asombrosa, Bruno lanzó un golpe directo al mentón de Franklin y, acto seguido, ejecutó una patada voladora que envió al agresor rodando por el suelo estéril.
”Con una agilidad asombrosa, Bruno lanzó un golpe directo al mentón de Franklin y, acto seguido, ejecutó una patada voladora que envió al…