Me acusaron de traición en la base, pero una grabación oculta cambió mi destino
Tensión en los camarotes
La atmósfera dentro del camarote de la base naval era tan densa que casi podía cortarse con un cuchillo. Las luces fluorescentes del techo parpadeaban con un zumbido sordo, arrojando sombras alargadas sobre las paredes de metal gris. La teniente Amanda permanecía de pie, con la espalda recta y los brazos cruzados, intentando mantener la calma mientras su corazón latía con fuerza contra sus costillas.
Frente a ella, el capitán David respiraba con agitación. Su uniforme de camuflaje denotaba una autoridad que, en ese momento, estaba utilizando como un arma de intimidación. En su mano derecha sostenía una prenda de lana roja, sacudiéndola con furia antes de arrojarla sobre la litera de Amanda.
—Esto es tuyo, teniente. No intentes negarlo —dijo David, con una voz cargada de un veneno que Amanda reconoció de inmediato.
Amanda no retrocedió ni un milímetro. Sabía perfectamente que esa prenda no le pertenecía y que contenía los microchips de comunicación militar que habían desaparecido misteriosamente del almacén central la noche anterior. Era una trampa burda, diseñada para destruir su carrera antes de que pudiera presentar su informe sobre el desfalco de combustible.
—Eso no es mío, mi capitán. Esto es acoso, y todos los presentes en este pasillo son testigos de su comportamiento —respondió ella, manteniendo una mirada gélida y firme.
El rostro de David se encendió de ira. Dando un paso al frente, invadió el espacio personal de la teniente, apuntándola agresivamente con el dedo índice a escasos centímetros de sus ojos.
—¡Intenta no golpearme, teniente! ¡Atrévete! —gritó él, buscando provocar la reacción física que justificara su arresto inmediato.
Con un movimiento rápido y preciso, Amanda interceptó la mano del capitán, deteniendo su dedo en el aire con un agarre firme pero controlado. Su rostro se endureció aún más.
—No. Detuve una amenaza. Recuérdelo muy bien cuando revise las grabaciones de seguridad —sentenció ella, soltándolo lentamente mientras la tensión en el camarote alcanzaba un punto de no retorno.
”Recuérdelo muy bien cuando revise las grabaciones de seguridad —sentenció ella, soltándolo lentamente mientras la tensión en el camarote…