La caída de Melisa frente al ayuntamiento ocultaba la peor traición de su esposo
Anteriormente: Cuando Melisa fue arrestada injustamente frente al ayuntamiento, no imaginaba que la trampa había sido tendida por el hombre que juró amarla, desatando un escándalo sin precedentes en el pueblo.
La revelación en el vestíbulo
El dolor del impacto físico no era nada comparado con la humillación que sentía Melisa tirada en el suelo de piedra. El oficial Rubén se apresuró a inmovilizarla, mientras Roberto se recuperaba del golpe, visiblemente molesto por la agresión. Levantaron a Melisa con brusquedad y la arrastraron hacia el interior del ayuntamiento, dejando atrás el murmullo indignado de los espectadores.
Al cruzar las imponentes puertas de madera noble, la atmósfera cambió drásticamente. En el vestíbulo los esperaba don Alejandro, el alcalde de la localidad y tío directo de Alberto. Su presencia imponente y su traje impecable solían intimidar a cualquiera, pero esta vez su rostro reflejaba una profunda amargura. Detrás de los policías, entró Alberto, fingiendo preocupación para mantener su fachada ante los agentes.

—Tío, gracias a Dios que estás aquí. Esta mujer ha perdido la cabeza y ha atacado a la autoridad —dijo Alberto, intentando manipular la situación.
Sin embargo, don Alejandro no miró a su sobrino. Se acercó a Melisa y, con un gesto firme, ordenó a los policías que la soltaran. Roberto y Rubén se miraron confundidos, pero obedecieron de inmediato ante la autoridad del regidor. Fue entonces cuando el alcalde extrajo un grueso sobre de su chaqueta y confrontó a Alberto.
Resulta que la ambición de Alberto lo había llevado a cometer un error imperdonable: no solo había intentado incriminar a su esposa, sino que también había utilizado cuentas vinculadas al propio ayuntamiento para sus operaciones ilícitas, creyendo que su tío lo encubriría por lazo de sangre. Lo que Alberto no sabía era que el alcalde valoraba la honestidad por encima de la familia. Don Alejandro había interceptado los registros bancarios esa misma mañana, descubriendo que las firmas falsificadas eran de Alberto, no de Melisa.
”Don Alejandro había interceptado los registros bancarios esa misma mañana, descubriendo que las firmas falsificadas eran de Alberto, no d…