Traición · Historia

Cintia defendió su vida en prisión, pero la traición real la esperaba afuera

Cintia defendió su vida en prisión, pero la traición real la esperaba afuera — Parte 2
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Anteriormente: Tras ser emboscada en las duchas de la prisión, Cintia descubre que su peor enemiga no comparte celda con ella, sino que maneja los hilos desde el exterior de la cárcel.

La verdad detrás de las rejas

El silencio que siguió a la pelea fue sepulcral. Las espectadoras se dispersaron rápidamente ante el temor de que aparecieran los guardias de seguridad, dejando a Cintia a solas con una dolorida Sonia que intentaba incorporarse del suelo de hormigón. Cintia no se limitó a marcharse; se agachó y sujetó a su atacante por el cuello de la camiseta, exigiéndole respuestas con una mirada implacable. Sonia, con el labio partido y el orgullo destruido, soltó una risa amarga que delataba un secreto mucho más oscuro.

¿Crees que esto es por territorio? Tu propia hermana Sofía pagó una buena suma para que yo me encargara de que nunca salieras viva de aquí.

Aquellas palabras cayeron sobre Cintia como un balde de agua helada. Sabía que Sofía y su esposo la habían incriminado en el desfalco financiero de la empresa familiar para salvarse de la bancarrota y quedarse con la totalidad de la herencia de su difunto padre. Pero descubrir que su propia sangre deseaba su muerte física dentro de los muros de Cruz del Sur superaba cualquier nivel de traición que pudiera haber imaginado. La tristeza inicial de Cintia se transformó rápidamente en una determinación inquebrantable de supervivencia y justicia.

Cintia defendió su vida en prisión, pero la traición real la esperaba afuera

Para desmantelar la red que amenazaba su vida, Cintia necesitaba pruebas tangibles. Sabía que Sonia no habría podido recibir el dinero del exterior sin la complicidad de algún funcionario corrupto de la prisión. Tras días de tensa observación, sus sospechas se centraron en el sargento Torres, un guardia de mirada evasiva y bolsillos sospechosamente llenos. Aprovechando el cambio de turno nocturno y el revuelo de un simulacro de incendio, Cintia se deslizó con cautela por los pasillos prohibidos del área de administración. Consiguió abrir el archivador del sargento Torres, encontrando un registro de transferencias bancarias no autorizadas provenientes de una cuenta a nombre de su hermana Sofía. Sin embargo, justo cuando sostenía el documento definitivo en sus manos, el sonido de unos pasos firmes resonó en el pasillo exterior, acercándose peligrosamente a la oficina.

Sin embargo, justo cuando sostenía el documento definitivo en sus manos, el sonido de unos pasos firmes resonó en el pasillo exterior, ac…