Traición · Historia

Defendí a una inocente en prisión y descubrí una traición familiar imperdonable

Defendí a una inocente en prisión y descubrí una traición familiar imperdonable — Parte 2
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Anteriormente: Cuando Olivia defendió a la nueva reclusa de una brutal agresión en el patio de la cárcel, no imaginaba que detrás del ataque se escondía una oscura conspiración familiar.

Una conspiración entre rejas

Las consecuencias de la pelea no se hicieron esperar. Olivia fue arrastrada de inmediato a las celdas de aislamiento, un sótano frío y oscuro donde el silencio solo era interrumpido por el goteo constante de las tuberías. Durante tres días, Olivia permaneció encerrada, con el cuerpo dolorido pero con la mente fija en el bienestar de Sara. Sabía que Begoña no actuaba por capricho; había algo mucho más oscuro detrás de aquella agresión gratuita.

La respuesta llegó la última noche de su castigo. El cerrojo de la celda se ocurrió con un crujido metálico. No era el relevo de la guardia, sino la oficial Clara. La funcionaria entró rápidamente, asegurándose de que nadie la viera, y depositó un trozo de papel arrugado en las manos de Olivia.

Defendí a una inocente en prisión y descubrí una traición familiar imperdonable
—No tenemos mucho tiempo, Olivia —susurró Clara con urgencia—. Sé que tienes buen corazón y que quieres proteger a esa chica. Lee esto. Begoña no la atacó por casualidad. Alguien fuera está pagando para que Sara no salga viva de aquí.

Cuando la guardia se retiró, Olivia leyó el papel bajo la tenue luz de la rendija. Era una transcripción no oficial de una llamada telefónica intervenida a Begoña. Alguien desde el exterior le había prometido una enorme suma de dinero en una cuenta oculta a cambio de silenciar a Sara. El nombre del remitente dejó a Olivia helada: Elena, la propia hermana biológica de Sara.

Elena había incriminado a Sara en un falso caso de desfalco financiero para apoderarse de la herencia familiar, y ahora quería asegurarse de que su hermana jamás pudiera apelar la sentencia. La traición era absoluta y letal.

Al día siguiente, nada más salir del aislamiento, Olivia corrió a buscar a Sara. Al no encontrarla en las zonas comunes, una reclusa aliada le advirtió que la habían enviado a la lavandería del sótano, un lugar solitario y sin cámaras. Al llegar, Olivia empujó la puerta metálica y vio a Begoña acorralando a Sara con un objeto metálico afilado en la mano. El peligro era inminente.

Al llegar, Olivia empujó la puerta metálica y vio a Begoña acorralando a Sara con un objeto metálico afilado en la mano. El peligro era i…