Detrás de los muros de la prisión, una alianza inesperada cambió mi destino para siempre
Anteriormente: En el patio de una fría prisión española, el abuso de una reclusa despierta la furia de Valeria. Lo que comenzó como una agresión destapará una red de secretos que cambiará sus vidas.
Secretos en la ducha
Bajo el chorro de agua tibia, Lucía intentaba desesperadamente quitarse la densa capa de pintura verde que se aferraba a su piel y a su cabello. Sus lágrimas se mezclaban con el agua coloreada que corría hacia el desagüe. El miedo la paralizaba; sabía que el ataque de Hilda no sería el último y que desafiar a la líder del patio solía pagarse con la vida.
El sonido metálico de la puerta de las duchas interrumpió sus pensamientos. Valeria entró con paso firme, cerrando la puerta con el pestillo interior. Lucía dio un paso atrás, temiendo que la mujer buscara cobrar el favor de su defensa, pero la expresión de Valeria era de profunda seriedad.

—No pienses que lo de hoy fue una casualidad, Lucía —dijo Valeria en voz baja, vigilando la entrada—. Hilda no te atacó por aburrimiento. Ella recibe órdenes directas de fuera.
Lucía la miró con desconcierto, tratando de asimilar las palabras de la mujer que acababa de salvarla.
—¿De qué estás hablando? ¿Quién querría hacerme daño aquí dentro? —preguntó con voz temblorosa.
—Tu exmarido, Roberto —reveló Valeria sin rodeos—. Él sabe que tienes las pruebas que demuestran que te tendió una trampa para quedarse con la empresa. Hilda tiene la misión de asegurarse de que nunca salgas de esta prisión con vida.
El impacto de la revelación dejó a Lucía sin aliento. Valeria confesó ser una exagente de policía que investigaba la red de corrupción de Roberto antes de ser incriminada y encarcelada. Ambas compartían el mismo enemigo. Sin embargo, antes de que pudieran trazar un plan de escape, un chirrido metálico las alertó. La puerta de servicio se abrió y tres de las aliadas de Hilda entraron armadas con objetos punzantes. Detrás de ellas, el guardia Romero, visiblemente sobornado, cerró la entrada principal por fuera, dejándolas completamente atrapadas en la trampa mortal.
”Detrás de ellas, el guardia Romero, visiblemente sobornado, cerró la entrada principal por fuera, dejándolas completamente atrapadas en l…