Traición · Historia

Detrás de los muros de la prisión, Clara descubrió la traición que destruyó su vida

Detrás de los muros de la prisión, Clara descubrió la traición que destruyó su vida — Parte 1
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El patio de los secretos

El sol de la tarde caía implacable sobre el patio de grava de la prisión de Soto del Real. El aire estaba cargado de polvo, sudor y una tensión latente que amenazaba con estallar en cualquier momento. Clara, una joven de veintiocho años con una larga coleta rubia y el rostro marcado por la dureza del encierro, se descolgó con agilidad de una barra de dominadas oxidada. A pesar del desgaste físico, sus ojos reflejaban una determinación inquebrantable. Ella no pertenecía a ese lugar, pero había aprendido a sobrevivir.

Antes de que pudiera recuperar el aliento, una sombra imponente se proyectó sobre ella. Roxie, una reclusa de complexión robusta y cabeza rapada, dio un paso al frente interrumpiendo su camino. Roxie era conocida por su brutalidad y por controlar los negocios oscuros dentro del módulo de mujeres. A su alrededor, un grupo de presas comenzó a formar un círculo, ansiando el espectáculo de la violencia.

Detrás de los muros de la prisión, Clara descubrió la traición que destruyó su vida
—¡A ver cuántos golpes aguanta esa cara bonita! ¡Dale una paliza!— gritó una voz desde la multitud, desatando risas burlonas.

Roxie dibujó una sonrisa gélida, confiada en su superioridad física. Flexionó las piernas y preparó el puño. Con un grito ensordecedor de «¡Vamos!», lanzó un golpe directo y devastador hacia el rostro de Clara. Pero Clara no era una víctima indefensa. Con un reflejo felino, esquivó el puñetazo, inclinando su cuerpo hacia un lado. Aprovechando la inercia de su oponente, Clara barrió la pierna de Roxie con una patada baja y precisa.

Antes de que la gigante pudiera recuperar el equilibrio, Clara se impulsó y clavó un rodillazo fulminante en el plexo solar de Roxie. El impacto resonó en el patio. Roxie se desplomó sobre la grava, sin aire, retorciéndose de dolor. Clara la contempló un segundo en silencio, con la respiración agitada, antes de darse la vuelta y caminar lentamente hacia las duchas, dejando atrás el murmullo asombrado de las reclusas.

Clara la contempló un segundo en silencio, con la respiración agitada, antes de darse la vuelta y caminar lentamente hacia las duchas, de…