El desconocido que me levantó del suelo bajo la lluvia cambió mi destino
Anteriormente: Tras una humillante caída bajo la lluvia y las burlas de su frío exnovio, Emma encuentra el apoyo inesperado de Sergio, un hombre noble que decidirá cambiar el rumbo de su vida para siempre.
Un giro inesperado del destino
Tras el tenso enfrentamiento en la calle, Sergio acompañó a Emma a una pequeña cafetería para que pudiera secarse y tomar algo caliente. Al escuchar su historia y descubrir que era una talentosa diseñadora gráfica sin empleo, Sergio no lo dudó: le ofreció una entrevista formal en su prestigiosa agencia de publicidad para el día siguiente. Emma aceptó, sintiendo por primera vez en semanas un rayo de esperanza.
A la mañana siguiente, Emma llegó puntual a las oficinas, ubicadas en uno de los rascacielos más imponentes de la ciudad. Mientras esperaba pacientemente en la zona de recepción, las puertas del ascensor se abrieron y de ellas emergió Hugo. Vestía un traje impecable y sostenía un portafolios, claramente allí para postularse al puesto de diseñador senior que la empresa ofreciía.

Al ver a Emma, la expresión de Hugo pasó de la sorpresa a una soberbia insoportable. Se acercó a ella con paso firme y una mueca de superioridad en el rostro.
—¿Pero qué clase de broma es esta? ¿Qué hace una muerta de hambre como tú aquí? —susurró Hugo con desprecio—. Vete antes de que llame a seguridad para que te saquen a patadas. No perteneces a este mundo, Emma.
Emma mantuvo la compostura, aunque el corazón le latía con fuerza. Antes de que Hugo pudiera continuar con su humillación, la puerta del despacho principal se abrió y Sergio salió al pasillo. Hugo, reconociéndolo de inmediato como el director general de la firma, cambió su semblante de inmediato, adoptando una postura sumisa y servil.
—Buenos días, señor. Disculpe la molestia, estaba tratando de resolver un problema con esta intrusa que incomoda a los candidatos —dijo Hugo con una sonrisa ensayada.
Sergio miró a Hugo con una frialdad absoluta, ignorando por completo su mano extendida. Luego, avanzó hacia Emma y le sonrió con calidez.
—Ella no es ninguna intrusa, caballero —sentenció Sergio con voz firme—. De hecho, le presento a Emma, nuestra nueva Directora de Arte y su futura jefa directa, si es que decide continuar en el proceso de selección.
Hugo sintió que el suelo se abría bajo sus pies. El pánico reemplazó instantáneamente a la arrogancia en sus ojos.
”El pánico reemplazó instantáneamente a la arrogancia en sus ojos.