Traición · Ficción breve

El desprecio de un padrastro codicioso desata una verdad oculta en alta mar

El desprecio de un padrastro codicioso desata una verdad oculta en alta mar — Parte 2
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Anteriormente: Cuando Ricardo empujó a Lucas de su silla de ruedas al mar, no imaginó que un policía revelaría el secreto que Margarita guardó durante treinta años.

Secretos sumergidos y verdades amargas

Mientras Ricardo luchaba por mantenerse a flote en el agua helada, Guillermo ayudó rápidamente a Lucas a asegurar su posición en la cubierta. Margarita corrió a abrazar a su hijo, sollozando histéricamente, pero el rostro del oficial Guillermo no mostraba alivio alguno. Se quitó las gafas de sol y miró a la madre con una dureza que helaba la sangre.

—Se acabó la farsa, Margarita —dijo Guillermo, sacando un fajo de documentos impermeables de su chaqueta—. Sé lo que Ricardo estaba buscando en la caja fuerte de la empresa de tu difunto esposo. Y sé que tú le ayudaste a falsificar el testamento para desheredar a Lucas.

El desprecio de un padrastro codicioso desata una verdad oculta en alta mar

Lucas miró a su madre con una mezcla de dolor infinito y desprecio. Margarita cayó de rodillas sobre la madera húmeda de la cubierta, tapándose la cara con las manos.

«No tuve opción, Lucas... Ricardo me tenía amenazada. Dijo que si no colaboraba, revelaría lo que hiciste en tu última misión», balbuceó la mujer entre lágrimas.

Guillermo ignoró los lamentos de la mujer y procedió a subir a Ricardo a bordo, colocándole inmediatamente las esposas. Ricardo, empapado y temblando de frío, escupió agua salada y miró al oficial con odio puro.

—Esto no se queda así, Guillermo. Si yo caigo, los arrastraré a todos conmigo —amenazó Ricardo con una sonrisa macabra—. Tengo las pruebas de que Lucas no es ningún héroe de guerra. Sé perfectamente lo que pasó la noche del asalto en el hangar.

Fue en ese instante de máxima tensión cuando la radio de Guillermo comenzó a emitir estática. La voz del despachador de la policía central resonó con urgencia, informando sobre un descubrimiento macabro en la residencia familiar de los herederos. Al escuchar los detalles, el rostro de Guillermo perdió todo color. El oficial miró a Lucas, luego a Margarita, y finalmente llevó su mano lentamente hacia su arma reglamentaria, dándose cuenta de que el verdadero peligro no era Ricardo, sino el secreto que Lucas guardaba celosamente.

El oficial miró a Lucas, luego a Margarita, y finalmente llevó su mano lentamente hacia su arma reglamentaria, dándose cuenta de que el v…