Un motero desconocido nos salvó a mi hijo y a mí de una pesadilla
Anteriormente: Cuando el coche de Víctor bloqueó la entrada, supe que no saldríamos vivos. Pero entonces, el rugido de una moto a lo lejos cambió nuestro destino para siempre.
El peso de la ley y las amenazas
Gael ayudó a Julia a ponerse en pie y la guio con firmeza pero con sumo cuidado hacia el exterior de la casa. En cuanto pisaron el porche, Sammy corrió hacia su madre con los brazos abiertos, rompiendo a llorar de nuevo mientras se aferraba a su cintura. Julia lo abrazó con todas sus fuerzas, sintiendo por primera vez en años que el aire entraba en sus pulmones.
Víctor salió de la casa con el rostro descompuesto por la rabia, pero al ver la imponente figura de Gael interponiéndose entre él y su familia, se lo pensó dos veces. Gael lo miró fijamente, con una frialdad que helaba la sangre.

Inténtalo otra vez. Te reto a que des un solo paso.
La advertencia fue suficiente. Víctor dio un paso atrás, murmurando insultos entre dientes mientras el motero ayudaba a Julia y a Sammy a subir a su motocicleta. Con un rugido de victoria, se alejaron de la urbanización, dejando atrás la sombra de una vida de maltrato.
Gael los llevó a su refugio: un taller de motocicletas en las afueras de la ciudad, un lugar lleno de herramientas, olor a grasa y neumáticos, pero que para Julia se sintió como el palacio más seguro del mundo. Allí pasaron la noche bajo mantas cálidas, intentando procesar que finalmente eran libres.
Sin embargo, la aparente tranquilidad se desmoronó a la mañana siguiente. El chirrido de unos neumáticos de lujo anunció la llegada de la tormenta. Un sedán negro y brillante se estacionó frente al taller, escoltado por un coche de la policía local.
Del vehículo descendió Manuel, el hermano mayor de Víctor y uno de los abogados más influyentes y despiadados de la provincia. Manuel avanzó con una sonrisa de superioridad y unos documentos oficiales en la mano, flanqueado por dos agentes de policía.
Julia, has cometido el peor error de tu vida. Víctor ha presentado una denuncia formal por secuestro de menores y abandono del hogar conyugal. Si no regresas ahora mismo con nosotros, este delincuente irá a prisión y tú perderás la custodia de Sammy de forma definitiva. Tienes diez segundos para decidir.
El mundo de Julia volvió a tambalearse. El miedo la paralizó por completo mientras miraba a Gael, cuyos ojos reflejaban una furia contenida difícil de controlar.
”El miedo la paralizó por completo mientras miraba a Gael, cuyos ojos reflejaban una furia contenida difícil de controlar.