El secreto de la mansión colonial que casi destruye a mi familia
Anteriormente: Cuando Lucas regresó de su misión militar, descubrió a su hermanastra agrediendo brutalmente a su abuela en silla de ruedas. Pero al detenerla, un oscuro secreto familiar salió a la luz.
La sombra de una terrible traición
Mientras el personal de servicio ayudaba a levantar a la temblorosa Clara, Lucas llamó de inmediato a la Guardia Civil. Alba, despeinada y con el vestido verde manchado de tierra, se levantó lentamente. Lejos de mostrar arrepentimiento, una sonrisa fría y triunfante se dibujó en su rostro. Se sacudió el polvo y sacó un sobre de cuero de su bolso, arrojándolo sobre la mesa de piedra del patio.
—¿Crees que eres un héroe, Lucas? —se burló Alba, cruzándose de brazos—. Eres solo un peón en el juego de esta anciana. No tienes idea de quién es realmente la mujer que tanto defiendes.

Lucas dio un paso al frente, interponiéndose entre Alba y su abuela.
—Cállate y lárgate de aquí antes de que cometa una locura, Alba —advirtió el soldado, con la mandíbula apretada.
—¡No me voy a callar! —gritó Alba—. Pregúntale por qué mi madre terminó en la miseria absoluta mientras ella se adueñaba de esta mansión. Pregúntale por el testamento de tu supuesto abuelo. Y lo mejor de todo... pregúntale si realmente llevas su sangre.
El patio quedó en un silencio sepulcral. Lucas sintió un frío helado recorrer su espalda. Miró a Clara, esperando que la anciana desmintiera aquellas locuras con su habitual dulzura. Sin embargo, Clara desvió la mirada, con los ojos anegados en lágrimas y las manos temblorosas aferradas a su vestido azul.
—¿Abuela? —susurró Lucas, con la voz quebrada—. Dime que es mentira.
—No puede decírtelo porque es la pura verdad —intervino Alba con malicia—. Hace treinta años, esta mujer falsificó los documentos de adopción de tu padre y desheredó a mi madre legítima. No eres un Alarcón de sangre, Lucas. Eres solo el instrumento que usó para mantener la mentira.
Lucas sintió que todo su mundo, su carrera militar, sus sacrificios y su propia identidad se desmoronaban bajo sus pies.
”Eres solo el instrumento que usó para mantener la mentira.Lucas sintió que todo su mundo, su carrera militar, sus sacrificios y su propia…