Secretos de familia · Historia

El secreto del campo de tiro que desenterró una traición del pasado

El secreto del campo de tiro que desenterró una traición del pasado — Parte 1
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El regreso de los Alcaraz

El sol de justicia de la meseta madrileña caía implacable sobre las canchas del Club de Tiro Central. El aire estaba saturado del olor a pólvora quemada y de la tensión acumulada tras horas de competición. Paula avanzaba con paso firme hacia la línea de tiro, con la culata de su escopeta ajustada en el hombro y una calma aparente que ocultaba la tormenta que llevaba por dentro. A su lado, Conrado, el favorito de la prensa y heredero de una dinastía de campeones, caminaba con la arrogancia de quien se sabe intocable.

De repente, una voz estridente rompió la concentración del público desde la parte alta de las gradas:

El secreto del campo de tiro que desenterró una traición del pasado
¿Ahora dejan participar a modelos en los campeonatos de tiro?

Una oleada de risas burlonas recorrió los asientos de madera. Paula ni siquiera pestañeó. Su mirada permaneció fija en el horizonte, ignorando el machismo rancio que flotaba en el ambiente. Conrado le dedicó una sonrisa condescendiente, un gesto que pretendía ser de apoyo pero que solo ocultaba desprecio. Sin embargo, cuando Paula se colocó en su posición y encaró el arma, el silencio se adueñó del lugar.

El plato de arcilla salió disparado a una velocidad endiablada. Un milisegundo después, el estruendo del disparo resonó en todo el valle. El plato se pulverizó en una nube de polvo naranja. Y luego otro, y otro más, en una secuencia perfecta de precisión implacable. En la cabina de control, Francisco, el veterano juez de la federación, se inclinó hacia el monitor con los ojos abiertos de par en par. La puntuación en pantalla era perfecta, algo que no se veía en décadas.

Al bajar el arma, el cañón aún humeante reveló un detalle que hizo que Conrado diera un paso atrás, pálido. Grabado en el metal plateado, brillaba un fénix heráldico entrelazado con unas iniciales muy específicas. Conrado balbuceó, temblando:

Imposible. ¿De dónde has sacado ese símbolo?

Paula se giró lentamente hacia él, con los ojos cargados de una frialdad cortante:

Alguien a quien deberías haber recordado.

¿De dónde has sacado ese símbolo?Paula se giró lentamente hacia él, con los ojos cargados de una frialdad cortante:Alguien a quien deberí…