Secretos de familia · Ficción breve

El secreto del club de moteros: la noche en que mi pasado regresó llorando

El secreto del club de moteros: la noche en que mi pasado regresó llorando — Parte 2
Imagen del vídeo original

Anteriormente: Cuando un niño de siete años entra a un peligroso club de moteros en busca de su padre, el líder Vega descubre un secreto del pasado que cambiará su vida para siempre.

La verdad oculta

El silencio que siguió al estallido del cristal fue sepulcral. Vega, cuyo verdadero nombre era Juan Vega, contempló al niño con el corazón desbocado. Hace ocho años, su esposa Lucía había desaparecido de su vida tras una dolorosa discusión provocada por las constantes amenazas que Vega recibía debido a su posición en el club. Él pensó que ella lo había abandonado para siempre para protegerse, pero jamás imaginó que en su vientre llevaba el fruto de su amor.

Arrodillándose sobre los restos de vidrio para ponerse a la altura del pequeño César, Vega le tomó de los hombros con una delicadeza inusual en un hombre de su tamaño. Con la voz temblorosa, le preguntó por su madre. César, hipando por el llanto, explicó que unos hombres armados habían asaltado su modesta casa en el pueblo vecino, y que su madre le había ordenado correr hacia el club antes de ser retenida por la fuerza.

El secreto del club de moteros: la noche en que mi pasado regresó llorando

La ira de Vega se encendió como un reguero de pólvora. Sus hombres, al comprender la situación, no dudaron un segundo. "¡Nadie toca a la familia de un Ángel!", rugió el sublíder del club, mientras todos se preparaban para la acción. Sin embargo, antes de que pudieran cruzar la puerta, el estruendo de varios motores desconocidos y el chirriar de neumáticos en el exterior los obligó a ponerse a cubierto inmediatamente.

Una facción rival, liderada por un antiguo enemigo de Vega llamado Mateo, rodeó el local. Venían a saldar una vieja deuda de territorio y sabían perfectamente que Lucía y el niño eran el punto débil del líder. Vega empujó a César detrás de la barra reforzada, prometiéndole que nada malo le pasaría. La puerta principal fue derribada y una lluvia de disparos comenzó a destrozar el mobiliario del club. El enfrentamiento fue brutal, pero la hermandad de los moteros demostró ser inquebrantable, repeliendo el ataque inicial con tácticas implacables.

El enfrentamiento fue brutal, pero la hermandad de los moteros demostró ser inquebrantable, repeliendo el ataque inicial con tácticas imp…