Secretos de familia · Historia

El secreto del reloj antiguo que un instructor militar reconoció en mis manos

El secreto del reloj antiguo que un instructor militar reconoció en mis manos — Parte 2
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Anteriormente: Una anciana con una puntería perfecta desata un torrente de secretos familiares cuando un instructor de tiro reconoce un misterioso reloj de bronce que perteneció a un soldado desaparecido.

La sombra de una traición del pasado

Margarita bajó el rifle lentamente, desconcertada por el cambio tan radical en la actitud del instructor. El hombre seguro de sí mismo había desaparecido por completo, reemplazado por alguien que parecía haber visto a un fantasma del pasado. La tensión en el aire se volvió casi palpable, asfixiante bajo el calor del mediodía.

—Este reloj perteneció a mi padre —respondió Margarita, protegiendo instintivamente la joya con su otra mano—. Lo llevó consigo durante toda su carrera militar en los años setenta. ¿Por qué te altera tanto ver una simple reliquia familiar?

Miguel se pasó una mano por el rostro, tratando de asimilar la revelación que acababa de escuchar. Sus ojos seguían fijos en los intrincados grabados de bronce que decoraban la esfera del reloj.

El secreto del reloj antiguo que un instructor militar reconoció en mis manos
—Ese reloj no es una antigüedad común, Margarita —dijo Miguel en un susurro cargado de gravedad—. Mi abuelo fue un oficial de inteligencia militar de alto rango. En 1972, formó parte de una unidad secreta. A cada miembro se le entregó un reloj idéntico a ese, numerado y personalizado. Pero el de mi abuelo desapareció el mismo día en que fue traicionado en una emboscada en el desierto.

Margarita sintió un escalofrío helado que le recorrió la espina dorsal a pesar del calor. Toda su vida había creído que su padre era un héroe que había servido a su patria con honor. La sola insinuación de que pudiera estar vinculado a una traición tan vil hería lo más profundo de su identidad.

—¿Qué estás intentando decir con eso? —preguntó ella, con la voz temblorosa pero firme—. Mi padre era un hombre de honor. Jamás habría robado nada de un compañero caído.
—La historia oficial de mi familia dice que el único sobreviviente de aquella emboscada huyó con los secretos de la unidad y los objetos personales de los caídos —replicó Miguel, dando un paso hacia ella—. Si tienes ese reloj, significa que tu padre estuvo allí. Y que tal vez él fue quien traicionó a mi abuelo para salvar su propia vida.

Y que tal vez él fue quien traicionó a mi abuelo para salvar su propia vida.