Secretos de familia · Historia

El secreto del reloj de oro que destrozó a una dinastía de Madrid

El secreto del reloj de oro que destrozó a una dinastía de Madrid — Parte 2
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Anteriormente: Mía interrumpió una gala de la alta sociedad madrileña buscando la verdad sobre su origen, pero la desaparición de un valioso reloj de oro desató una tormenta de acusaciones.

La trampa de Olivia

El silencio en el salón fue absoluto antes de que Olivia tomara las riendas de la situación con una rapidez calculada. Señalando con su dedo enjoyado hacia Mía, exclamó con una fingida indignación que resonó en las paredes de madera tallada:

—¡Ha sido ella! Miren cómo viste, se ha colado entre los invitados para robarnos. ¡Seguridad, deténganla de inmediato!

Dos guardias de seguridad se abalanzaron sobre Mía, sujetándola por los brazos con brusquedad. En el forcejeo, una carta arrugada cayó del bolsillo de su abrigo beige. Olivia se apresuró a recogerla del suelo antes de que Arturo pudiera reaccionar. Al leer el nombre del remitente en el sobre, el rostro de la mujer palideció por un instante, revelando un terror profundo que ocultó rápidamente tras una mueca de desprecio.

El secreto del reloj de oro que destrozó a una dinastía de Madrid

Mía fue arrastrada hacia el vestíbulo exterior, donde la lluvia de Madrid comenzaba a caer con fuerza. Olivia la siguió de cerca, con el pretexto de asegurarse de que la sospechosa no escapara. Lejos de la mirada de los invitados, la elegante mujer pelirroja se acercó a Mía y le susurró al oído con una crueldad infinita:

—Sé perfectamente quién eres, pequeña bastarda. Pero nunca permitiré que arruines mi vida ni que te quedes con lo que nos pertenece.

Con un movimiento rápido, Olivia deslizó el reloj de oro dentro del bolsillo del abrigo beige de Mía. Segundos después, metió la mano y lo extrajo triunfante ante los ojos de los guardias.

—Aquí está el reloj de mi esposo —anunció Olivia con frialdad—. Llamen a la policía. Esta delincuente dormirá hoy tras las rejas.

Mía lloraba de impotencia, tiritando bajo la lluvia, dándose cuenta de que la verdad sobre su madre estaba a punto de ser enterrada para siempre bajo una falsa acusación de robo.

Esta delincuente dormirá hoy tras las rejas.Mía lloraba de impotencia, tiritando bajo la lluvia, dándose cuenta de que la verdad sobre su…