El secreto detrás del disparo que humilló al campeón de tiro de España
El regreso de una sombra
El sol de la tarde caía implacable sobre el campo de tiro de Toledo, pero el calor ambiental no era nada comparado con la tensión que se respiraba en el aire. Nerea avanzaba con paso firme por el pasillo de tierra, vestida con una sencilla chaqueta deportiva de color verde azulado y su cabello rubio recogido en una coleta impecable. A su lado, los competidores lucían equipos patrocinados de última generación, entre ellos Diego, el actual campeón nacional, cuya mirada desbordaba una confianza casi ofensiva.
De repente, una voz burlona resonó desde las abarrotadas gradas, rompiendo la concentración de los atletas:

—¿Ahora dejan participar a modelos en los campeonatos de tiro?
Una oleada de risas cómplices se extendió entre el público. Diego sonrió de medio lado, compartiendo el desprecio generalizado hacia aquella mujer que consideraban una intrusa. Sin embargo, Nerea no pestañeó. Su rostro permaneció tallado en piedra, una máscara de absoluta serenidad que ocultaba un fuego alimentado durante cinco años de injusticia.
Cuando llegó su turno, Nerea levantó su escopeta con una fluidez que denotaba miles de horas de práctica silenciosa. El plato voló por el aire y, antes de que el público pudiera pestañear, un disparo limpio lo pulverizó en el cielo. Pero lo que realmente dejó sin aliento a los asistentes fue la siguiente ronda de precisión. Nerea disparó tres veces consecutivas sobre la diana metálica fija a gran distancia.
En la cabina de control, el veterano juez Lorenzo se inclinó sobre el monitor de alta resolución. Al ampliar la imagen de la diana, su rostro perdió todo rastro de color. Los tres impactos no buscaban el centro perfecto; estaban agrupados formando un patrón inconfundible: un doble creciente entrelazado.
Diego, al notar la conmoción del juez, se acercó a la pantalla y sintió que el suelo se abría bajo sus pies. Se giró hacia Nerea, con los ojos desorbitados por el pánico.
—Imposible. ¿De dónde has sacado ese símbolo? —preguntó con la voz temblorosa.
Nerea lo miró con una frialdad que helaba la sangre.
—Alguien a quien deberías haber recordado —respondió ella antes de darle la espalda.
”—preguntó con la voz temblorosa.Nerea lo miró con una frialdad que helaba la sangre.—Alguien a quien deberías haber recordado —respondió…