Secretos de familia · Ficción breve

El secreto oculto en el piano que destruyó a una poderosa familia española

El secreto oculto en el piano que destruyó a una poderosa familia española — Parte 2
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Anteriormente: Cuando Lucía desafió al poderoso Arturo Aldama frente a la alta sociedad, nadie imaginaba el oscuro secreto familiar que estaba a punto de desvelarse sobre las teclas de aquel piano.

El secreto tras las teclas

Las primeras notas que brotaron del piano de cola no pertenecían a un ejercicio de principiante. Era una melodía compleja, cargada de una melancolía desgarradora que caló hondo en el alma de los presentes. Se trataba de «El lamento del agua», la obra maestra que había consagrado a Arturo Aldama a nivel internacional. Sin embargo, Lucía no la tocaba como la versión comercial que todos conocían; introducía variaciones sutiles, giros armónicos de una belleza inigualable que solo constaban en los manuscritos originales.

Al escuchar los acordes, el rostro de Arturo pasó de la condescendencia a un pánico absoluto. Su respiración se aceleró y sus manos comenzaron a temblar. Solo una persona en el mundo conocía esa versión de la pieza: el verdadero autor, un músico brillante llamado Manuel, quien había muerto en la miseria absoluta tras ser despojado de sus derechos de autor por el propio Arturo.

El secreto oculto en el piano que destruyó a una poderosa familia española

Sin poder contenerse, Arturo se abalanzó sobre el piano y agarró a Lucía del brazo con una fuerza desmedida, interrumpiendo la música abruptamente. El silencio que siguió fue tenso y asfixiante.

¡Basta de esta farsa! —siseó Arturo al oído de la joven, con la mandíbula apretada—. Si no te levantas ahora mismo y te marchas de mi propiedad, haré que tu hermana Helena sea arrestada esta misma noche bajo una acusación falsa de robo. Acabaréis las dos en la calle y sin un trozo de pan que llevaros a la boca.

Helena, rota por el miedo, cayó de rodillas suplicando clemencia a su patrón, mientras los invitados murmuraban consternados por la violenta reacción del anfitrión. Fue en ese momento cuando Lucía, con el brazo dolorido por el agarre de Arturo, levantó la voz para que todos la oyeran:

Mi padre, Manuel, escribió esta obra en su lecho de muerte. Tú le robaste las partituras y nos condenaste a la pobreza. ¡Toda tu carrera es una farsa construida sobre la tumba de un genio!

¡Toda tu carrera es una farsa construida sobre la tumba de un genio!