La humillación pública de mi madrastra reveló el secreto más oscuro de mi familia
Anteriormente: Durante la gala más importante del año, mi madrastra intentó destruirme rompiendo mi vestido. Pero cuando un misterioso collar de diamantes apareció, un secreto del pasado cambió nuestras vidas para siempre.
El secreto del escudo heráldico
La revelación de Alberto desató una tormenta de murmullos entre los distinguidos invitados. Beatriz, con el rostro desfigurado por la ira y el pánico, dio un paso al frente intentando arrebatarle el collar a Lucía con violencia.
¡Ese collar es una burda imitación! ¡Esta huérfana no tiene derecho a llevar las joyas de mi familia! ¡Seguridad, expulsen a este hombre inmediatamente!
gritó Beatriz, perdiendo por completo la compostura que tanto la caracterizaba. Sin embargo, los guardias del palacio, que respetaban profundamente a Alberto por sus años de leal servicio al difunto patriarca, no se movieron de su lugar.

Alberto se interpuso con firmeza entre Beatriz y la aterrorizada Lucía, protegiendo a la joven con su propio cuerpo. Con una voz gélida que resonó en todo el salón, miró fijamente a la madrastra.
Este escudo no pertenece a tu familia, Beatriz. Este es el sello real de los marqueses de Santillana, la dinastía que fue despojada de su herencia y su nombre hace cuarenta años mediante un testamento falsificado. Tu padre fue el cerebro detrás de esa traición, y tú has vivido de esa mentira toda tu vida.
Los rostros de los invitados se llenaron de incredulidad. Las acusaciones de Alberto eran extremadamente graves. Lucía, temblando, acarició el frío metal del colgante mientras las piezas del rompecabezas comenzaban a encajar en su mente. Su madre siempre le había dicho que debían mantener un perfil bajo y que el collar era su único seguro de vida.
Beatriz, acorralada por las miradas condenatorias de la alta sociedad, comenzó a retroceder hacia la salida del palacio. Sin embargo, Alberto no había terminado de hablar. Sacó un antiguo documento doblado del bolsillo de su esmoquin.
El testamento original de los Santillana nunca fue destruido. El difunto esposo de Beatriz lo descubrió antes de morir y me lo entregó para proteger a Lucía. Ella es la única heredera legítima de todo este imperio.
”Ella es la única heredera legítima de todo este imperio.