La novata que todos subestimaron en prisión y el secreto que lo cambió todo
Anteriormente: Sara entró a prisión siendo el blanco fácil de las veteranas, pero una brutal agresión desenterró un secreto del pasado que nadie en el módulo esperaba revelar.
El secreto enterrado en el lodo
La victoria de Sara sobre Carla corrió como la pólvora por los pasillos del penal, pero la calma duró muy poco. Esa misma noche, la joven fue conducida bajo estrictas medidas de seguridad al despacho del director. Allí no la esperaba un castigo por la pelea, sino un elegante abogado que le hizo entrega de un testamento sellado y una carta manuscrita que su difunta madre había logrado ocultar antes de fallecer en un misterioso accidente de coche un año atrás.
Al abrir el sobre bajo la tenue luz de la oficina, el mundo de Sara se desmoronó por completo. La carta revelaba que el accidente de su madre había sido provocado intencionadamente. El documento contenía transferencias bancarias detalladas que apuntaban a una sola ejecutora material dentro de la prisión: Carla Ramos, la misma mujer a la que se había enfrentado horas antes. Alguien poderoso fuera había movido los hilos para encerrar a Sara en el mismo módulo con el único fin de que Carla terminara el trabajo de silenciar a la familia.

Decidida a obtener respuestas, Sara confrontó a Carla en la intimidad de las duchas comunes a la mañana siguiente. Acorralándola contra la pared de azulejos fríos, le mostró la carta que demostraba su culpabilidad. La altivez de Carla se desvaneció al instante, reemplazada por un pánico real.
«¿Quién te pagó para matar a mi madre, Carla? ¡Habla o de aquí no sales viva!», exigió Sara con rabia contenida.
Carla, arrinconada y sabiendo que su reputación ya no la protegería de una rival dispuesta a todo, se acercó para susurrar la verdad más dolorosa de todas. El cerebro detrás del asesinato no era otro que el padrastro de Sara, el hombre que ahora custodiaba la inmensa fortuna familiar en el exterior.
«Él lo sabe todo, Sara. Sabe que tienes la carta. Esta noche pagó a los guardias para abrir las celdas y provocar un motín... Tú eres el objetivo principal de las presas que ha comprado», confesó Carla temblando.
”Tú eres el objetivo principal de las presas que ha comprado», confesó Carla temblando.