La reclusa que arriesgó su libertad para salvar a una anciana indefensa
Anteriormente: En el hostil entorno de la prisión de Cruz del Sur, Ámbar toma una decisión desesperada para salvar a Inés de una brutal paliza, desenterrando un oscuro secreto.
Un secreto que cuesta vidas
El silencio que siguió al altercado en la cocina fue sepulcral. Ámbar ayudó a Inés a ponerse de pie, guiándola hacia los lavabos para limpiar sus heridas. La anciana temblaba incontrolablemente, pero no solo por el dolor físico, sino por un terror mucho más profundo. Miró a Ámbar con ojos suplicantes y le advirtió que su intervención la había colocado en una lista de muerte.
Inés confesó entonces la verdadera razón de la agresión. No se trataba de una simple extorsión de patio. Inés poseía un microfilm con documentos confidenciales que probaban una red de corrupción masiva dentro de la administración penitenciaria, liderada por el propio director del penal. Berta había sido contratada desde el exterior para asegurar su silencio definitivo antes de que el caso llegara a los tribunales.

«Esos documentos son mi única garantía de libertad, Ámbar. Si me matan, la verdad morirá conmigo», susurró Inés entre lágrimas.
Ámbar comprendió de inmediato la gravedad de la situación. Ya no era solo una pelea por el control del territorio; era una conspiración criminal que involucraba a las autoridades de la prisión. Decidieron esconder los documentos en un lugar seguro dentro de la biblioteca, pero el tiempo jugaba en su contra. Esa misma noche, las luces del módulo se apagaron por completo y el sonido de las alarmas comenzó a resonar, señalando un motín simulado.
La puerta de su celda fue abierta desde el exterior por un guardia corrupto. En la penumbra del pasillo, apareció Berta armada con un afilado destornillador, flanqueada por tres secuaces dispuestas a todo. Las reclusas se adentraron en la celda, bloqueando la única salida. Ámbar se interpuso entre los atacantes e Inés, sosteniendo una pata de metal que había arrancado de la mesa de noche, dispuesta a luchar hasta el último aliento.
”Ámbar se interpuso entre los atacantes e Inés, sosteniendo una pata de metal que había arrancado de la mesa de noche, dispuesta a luchar…