La traición de mi padrastro tras mi accidente militar desató una tormenta familiar
Anteriormente: Tras regresar herida de su misión militar, Jana descubre que su padrastro Héctor ha vaciado sus cuentas. Al confrontarlo en su yate, una terrible agresión desata una red de mentiras familiares y venganza.
El precio del silencio y un secreto aterrador
A pesar de la gravedad de la agresión y de las pruebas preliminares de fraude, el poder financiero de Héctor se hizo evidente pocas horas después. Gracias a un equipo de abogados de élite, el empresario logró la libertad bajo fianza antes de que cayera la noche. Para Jana, recluida en su apartamento adaptado, la noticia fue un jarro de agua fría. Sabía que la detención solo había enfurecido a la bestia. Sus sospechas se confirmaron cuando su teléfono sonó a medianoche. La voz de Héctor, desprovista de cualquier atisbo de arrepentimiento, sonaba gélida a través del receptor.
—Si no retiras la denuncia por agresión y falsificación antes de mañana, Jana, me encargaré de que tu carrera militar termine en una corte marcial —amenazó con total seguridad—. Sé exactamente qué ocurrió en esa misión en el extranjero, y tengo las pruebas para demostrar que tu negligencia causó el accidente. Perderás tu honor y tu pensión.
Jana sintió un escalofrío recorrerle la columna. ¿Cómo podía Héctor tener información confidencial sobre un incidente militar clasificado? La respuesta llegó dos horas más tarde, cuando alguien llamó suavemente a su puerta. Era Helena, su madre. Llegaba pálida, con el rostro descompuesto y temblando de frío. Sin decir una palabra, se arrodilló ante la silla de ruedas de su hija y, llorando con amargura, depositó un pequeño dispositivo USB en su mano.

—Perdóname, hija mía... He sido una cobarde durante demasiados años —susurró Helena entre sollozos—. Pero no puedo permitir que te destruya. El accidente de tu patrulla no fue un ataque de los insurgentes. Héctor pagó a un contratista militar corrupto para que saboteara los frenos del vehículo. Quería matarte para cobrar tu seguro de vida y quedarse con tu herencia.
La revelación golpeó a Jana con más fuerza que la agresión en el yate. El hombre que la había criado había intentado asesinarla a miles de kilómetros de distancia. El USB contenía correos electrónicos, transferencias bancarias a cuentas en el extranjero y grabaciones de voz que incriminaban directamente a Héctor. Jana comprendió que no podía acudir a las autoridades locales de forma ordinaria; Héctor tenía demasiadas influencias. Necesitaba un plan perfecto que involucrara a la inteligencia militar y a la oficial Marta, la única policía en la que aún podía confiar.
”Necesitaba un plan perfecto que involucrara a la inteligencia militar y a la oficial Marta, la única policía en la que aún podía confiar.