La traición de mi propio esposo me llevó a las esposas ante todo el pueblo
Anteriormente: Descubre la desgarradora historia de Alba, una mujer traicionada por su esposo que termina arrestada injustamente frente a su pueblo, desatando un oscuro secreto familiar que lo cambiará todo.
La verdad oculta en la carpeta de cuero
El calabozo de la comisaría era un lugar frío y desprovisto de toda humanidad. Alba permanecía sentada en el banco de madera, frotándose las muñecas enrojecidas por las esposas y sintiendo el dolor del golpe en su espalda. Las horas pasaban con una lentitud insoportable, y cada minuto que transcurría era un minuto más que Javier pasaba a solas con su hija, preparando su huida del país con el dinero robado.
De repente, el chirrido de la pesada puerta de hierro interrumpió sus sombríos pensamientos. El oficial Ricardo entró, pero esta vez no traía la rigidez de antes. Su rostro mostraba una profunda incomodidad. Detrás de él, un hombre de hombros caídos y caminar lento avanzó hacia la mesa de interrogatorios. Era don Manuel, el padre de Javier y fundador del imperio textil que su esposo tanto ansiaba controlar.

—Déjenos solos, por favor, Ricardo. Lo que tengo que decirle a mi nuera es de carácter estrictamente privado —pidió el anciano con una voz temblorosa.
Ricardo asintió y cerró la puerta tras de sí. Don Manuel se sentó frente a Alba y, con las manos temblando de forma visible, colocó una desgastada carpeta de cuero marrón sobre la mesa. Sus ojos, nublados por las lágrimas, buscaban el perdón de la joven.
—Alba, hija mía, lamento tanto haber guardado silencio durante tanto tiempo. Mi hijo es un monstruo, y yo soy el culpable de haberlo creado al encubrir sus peores pecados —confesó don Manuel, abriendo la carpeta.
Dentro de la carpeta no solo había pruebas irrefutables de que Javier había utilizado las claves digitales de Alba para desviar los fondos a una cuenta en un paraíso fiscal, sino algo mucho más oscuro. Había un informe pericial de un accidente de tráfico ocurrido hacía diez años, el mismo accidente que le había costado la vida a la madre de Javier. Don Manuel reveló, con el corazón destrozado, que Javier había saboteado los frenos del vehículo de su madre para cobrar un millonario seguro de vida, un secreto que el anciano había ocultado por vergüenza y cobardía paternal. Ahora, Javier estaba usando ese mismo secreto para chantajear a su propio padre.
”Ahora, Javier estaba usando ese mismo secreto para chantajear a su propio padre.