La verdad oculta tras el motorista que me acorraló en un aparcamiento lluvioso
Anteriormente: Sara huía de un pasado oscuro y de un hombre que juró destruirla. Cuando un grupo de motoristas la acorraló bajo la lluvia, pensó que era su fin, pero el destino tenía un plan diferente.
Antes de que Sara pudiera responder a la inquietante pregunta del motorista, el chillido de unos neumáticos sobre el asfalto mojado interrumpió el tenso silencio. Un elegante coche negro se detuvo bruscamente detrás de las motocicletas. De él descendió Manuel, con una sonrisa de suficiencia dibujada en el rostro, flanqueado por dos hombres de aspecto imponente.
La confrontación en el asfalto
"Vaya, Sara, parece que has encontrado amigos muy particulares", dijo Manuel con desprecio, ignorando la imponente presencia de los motoristas. "Pero esta farsa termina aquí. Tienes unos documentos pendientes que firmar si no quieres que tu querida hermana pequeña sufra las consecuencias".

Sara sintió que el suelo temblaba bajo sus pies. Sabía que firmar esos papeles significaba ceder la custodia de su hermana Sofía y perder la casa familiar que sus padres les habían dejado. Fue en ese momento cuando Gael dio un paso al frente, colocándose como un escudo humano entre ella y su perseguidor. Sus hombres se bajaron de las motos al unísono, cruzándose de brazos en una clara muestra de advertencia.
El único que está en el lugar equivocado eres tú, Manuel. Y te sugiero que des la vuelta antes de que las cosas se compliquen para ti.
Manuel intentó mantener la compostura, pero su voz flaqueó ante la absoluta determinación del grupo. Fue entonces cuando Gael extrajo de su chaqueta un viejo colgante de plata con un emblema que Sara reconoció de inmediato: era el mismo que su difunto padre llevaba tatuado. "Tu padre fue uno de los fundadores de nuestra hermandad, Sara. Y nosotros nunca dejamos atrás a la familia de un hermano", sentenció Gael. Manuel, al ver la insignia y comprender la influencia del club, palideció y ordenó una retirada apresurada, prometiendo volver con sus abogados.
”Manuel, al ver la insignia y comprender la influencia del club, palideció y ordenó una retirada apresurada, prometiendo volver con sus ab…