Traición · Historia

Mi esposo me agredió embarazada y mi madre militar le dio su merecido

Mi esposo me agredió embarazada y mi madre militar le dio su merecido — Parte 2
Imagen del vídeo original

Anteriormente: Claudia pensó que su matrimonio con Lucas era un sueño, pero el embarazo reveló su verdadera y violenta naturaleza. Por suerte, su madre militar llegó a tiempo para salvarla.

La conspiración al descubierto

La ambulancia trasladó a Claudia a toda prisa al hospital de la Paz. Gracias a la rápida intervención de los médicos y a la fortaleza de su cuerpo, el pequeño Mateo nació mediante una cesárea de emergencia. Estaba sano y salvo. Helena no se separó del lado de su hija ni un solo segundo, montando guardia en la habitación como si de una trinchera se tratase.

Mientras Claudia descansaba con el bebé en brazos, el teléfono móvil de Lucas, que Helena había recogido del suelo del salón, comenzó a vibrar con insistencia en el bolso de Claudia. Helena, sospechando que la violencia de su yerno no era un arrebato aislado, decidió desbloquear el terminal. Lo que descubrió en las aplicaciones de mensajería superaba cualquier pesadilla imaginable.

Mi esposo me agredió embarazada y mi madre militar le dio su merecido
—Este miserable no solo es un maltratador, Claudia. Es un criminal de la peor calaña —susurró Helena, mostrando la pantalla a su hija con las manos temblorosas de indignación.

Lucas había estado manteniendo una relación extramatrimonial con una mujer de dudosa reputación. Pero lo verdaderamente alarmante eran los mensajes con un abogado corrupto. Ambos planificaban declarar a Claudia "mentalmente inestable" inmediatamente después del parto. El objetivo final era arrebatarle la custodia de Mateo para poder acceder a un millonario fondo de inversión que el difunto padre de Claudia le había dejado en herencia.

La tensión alcanzó su punto álgido cuando la puerta de la habitación se abrió. Lucas entró cojeando, con la mandíbula vendada y el rostro amoratado. No venía solo; lo acompañaban dos hombres de aspecto severo vestidos con trajes oscuros, que portaban carpetas de cuero.

—Firmas la renuncia voluntaria de la custodia ahora mismo, o te destruiremos en los tribunales. Diremos que estás loca y que intentaste herir al bebé —amenazó Lucas con una sonrisa sádica, creyendo que tenía el control absoluto de la situación.

Diremos que estás loca y que intentaste herir al bebé —amenazó Lucas con una sonrisa sádica, creyendo que tenía el control absoluto de la…