Mi esposo me traicionó en el hospital y su amante intentó hacerme daño
Anteriormente: Mónica pensaba que el nacimiento de su hijo uniría a su familia, pero la llegada de su esposo con su amante desató una tormenta de traición y violencia en el hospital.
La justicia del destino
Mónica, a pesar del dolor insoportable, miró al doctor Ortega y vio la angustia en su rostro. No quería que ese buen hombre perdiera su carrera por salvarla. Reunió las pocas fuerzas que le quedaban, se negó a firmar y le pidió al doctor que no cediera ante las amenazas. En ese instante de máxima tensión, las puertas del ascensor se abrieron de golpe. Un hombre mayor, de porte elegante y bastón con empuñadura de plata, caminó con paso firme hacia el grupo. Era don Fernando, el verdadero dueño del consorcio hospitalario y, para sorpresa de todos, el tío abuelo de Mónica, con quien Alejandro había intentado romper el contacto años atrás para controlar la herencia de su esposa.
Don Fernando había sido alertado por una enfermera que reconoció el apellido de Mónica al ingresar. Al ver a su sobrina nieta en el suelo y escuchar las amenazas de Alejandro, el rostro del anciano se encendió de indignación. Con un solo gesto de su mano, ordenó a los guardias de seguridad que detuvieran a Alejandro y a Nerea por agresión física e intento de extorsión.

—Pensaste que podías pisotear a mi familia y usar mis propios hospitales para tus fechorías, Alejandro —declaró don Fernando con voz de trueno—. Estás acabado, tanto en los negocios como ante la ley. Doctor Ortega, proceda con el parto; este hospital entero y mi fortuna respaldan su carrera.
Horas más tarde, Mónica dio a luz a un hermoso y saludable bebé en una suite privada, rodeada del cariño de su tío abuelo y del valiente doctor Ortega. Alejandro y Nerea pasaron la noche en el calabozo, enfrentando cargos criminales que arruinarían sus vidas para siempre. Mónica comprendió que, a veces, el destino permite que toquemos fondo solo para mostrarnos quiénes son las personas que realmente merecen estar a nuestro lado en el camino de la vida.


