Mi esposo me vio caer al vacío y mi rescatador reveló su traición
Anteriormente: Tras caer de un helicóptero en pleno vuelo sobre el mar de Alborán, Jimena pensó que todo había terminado. Pero su milagroso rescate solo fue el inicio de una red de mentiras familiares.
El rescate y la terrible verdad
Cuando Jimena abrió los ojos, el dolor físico era abrumador, pero el calor de unas mantas gruesas la devolvió a la realidad. Se encontraba en el interior de un barco pesquero que navegaba a toda velocidad. Frente a ella, un hombre de rostro curtido por la sal y ojos profundos la observaba con alivio. Se llamaba Mateo, y fue él quien la sacó del agua justo antes de que se ahogara.
Tranquila, estás a salvo. Tu bebé está bien, hemos verificado sus latidos
Jimena rompió a llorar, agradeciendo al cielo por el milagro, pero la expresión de Mateo se tornó sombría. La ayudó a incorporarse y le entregó una taza de té caliente antes de revelar una verdad que congelaría su sangre con más fuerza que el océano.

No fue un accidente, Jimena. Tu esposo planeó todo esto
Mateo explicó que no era un pescador común; llevaba meses vigilando a Marcos. Le mostró una carpeta de cuero con pruebas irrefutables: fotos de Marcos con Valeria, la mejor amiga de Jimena, y una póliza de seguro de vida millonaria firmada recientemente a nombre de Jimena. El plan era perfecto: un trágico accidente aéreo, un esposo desconsolado y una fortuna para empezar una nueva vida en el extranjero.
Marcos saboteó el arnés de seguridad antes de subir. Yo intercepté sus comunicaciones y sabía la ruta que tomarían. Por eso estaba allí con mi lancha, esperando el momento de tu caída
El mundo de Jimena se derrumbó. El hombre al que amaba, el padre de su hijo, había intentado asesinarla de la manera más cruel imaginable. La traición dolía más que las heridas del impacto. De repente, el teléfono de Jimena, que Mateo había recuperado y secado, comenzó a sonar. Era una videollamada de Marcos. Mateo asintió, instándola a responder para confrontar al monstruo.
”Mateo asintió, instándola a responder para confrontar al monstruo.