El secreto del barco familiar que mi padrastro intentó silenciar a golpes
Anteriormente: Tras regresar de su misión militar con graves secuelas, Olivia descubrió el oscuro plan de su padrastro para despojarla de su herencia en el viejo puerto de Valencia.
Secretos desenterrados de la marea
Mientras la oficial de policía inmovilizaba a Gonzalo en la cubierta, el rostro de este se retorció en una mueca de pura maldad. Con las esposas ya colocadas y la mejilla apoyada en la madera húmeda, levantó la vista hacia Olivia y soltó una risotada amarga.
—¿Te crees muy valiente en esa silla, Olivia? —bramó Gonzalo mientras la agente lo levantaba a la fuerza—. Pregúntale a tu adorable madre de dónde salió el dinero para tus cirugías de reconstrucción en el extranjero. ¡Pregúntale qué pasó realmente la noche que tu padre se ahogó en este mismo puerto!
Las palabras cayeron como un ancla de plomo sobre la cubierta. La oficial de policía se llevó a Gonzalo a rastras hacia el coche patrulla, pero el silencio que quedó a bordo era asfixiante. Olivia giró lentamente las ruedas de su silla hacia su madre. Florencia estaba de rodillas, con las manos cubriendo su rostro, sollozando con una intensidad que delataba una culpa antigua y corrosiva.

—Mamá, mírame —le pidió Olivia, con la voz temblando por el miedo y la indignación—. ¿De qué está hablando ese monstruo? ¿Qué tiene que ver la muerte de papá con mis operaciones?
Florencia levantó la mirada, con los ojos inyectados en sangre y las mejillas empapadas por las lágrimas.
—Perdóname, mi vida... Yo no quería que pasara aquello —confesó Florencia con un hilo de voz—. Hace años, descubrí que Gonzalo había saboteado los motores del barco de tu padre para cobrar el seguro de la empresa. Cuando lo confronté, me amenazó con destruirte a ti. Y luego, cuando tuviste el accidente militar... no teníamos dinero. Gonzalo me ofreció pagar a los mejores cirujanos a cambio de mi silencio y de conseguir este barco. Lo hice por ti, Olivia.
La revelación dejó a Olivia sin respiración. La persona en la que más confiaba había encubierto al asesino de su padre. Sin embargo, antes de que pudiera procesar el dolor, un sonido familiar heló su sangre: los pasos apresurados de Gonzalo regresando al muelle. Gracias a sus influencias y contactos políticos, había logrado una fianza exprés y venía dispuesto a silenciarlas para siempre.
”Gracias a sus influencias y contactos políticos, había logrado una fianza exprés y venía dispuesto a silenciarlas para siempre.