El secreto tras los muros que convirtió a dos compañeras en enemigas mortales
Anteriormente: Jimena pensaba que sobrevivir en prisión sería su mayor reto, hasta que Rebeca decidió hacer de su vida un infierno por un secreto del pasado que ambas comparten.
El precio del silencio tras las rejas
El confinamiento solitario era un lugar oscuro y frío, diseñado para quebrar el espíritu de cualquiera. Jimena permanecía sentada en el jergón de su celda de aislamiento, sintiendo el dolor físico de la pelea en la cafetería, pero su mente estaba en otra parte. Sabía que Rebeca no había llegado a esa prisión por mera casualidad; su presencia era una amenaza directa que trascendía los muros del penal.
La confirmación de sus peores temores llegó a mitad de la noche. Un guardia corrupto, cuya mirada esquiva delataba su complicidad, deslizó una pequeña nota doblada por la rendija de la puerta metálica. Al abrirla con dedos temblorosos, Jimena reconoció de inmediato la caligrafía de Rebeca. Las palabras escritas en el papel eran un puñal directo al corazón: "Tu apelación no llegará a ninguna parte, y tu hermana acaba de sufrir un terrible accidente de tráfico. Firma lo que te propongan o la próxima noticia será peor."

El pánico se apoderó de Jimena. Pasó el resto de la noche en vela, conteniendo las lágrimas de desesperación y sintiéndose completamente impotente. A la mañana siguiente, fue escoltada a la sala de visitas bajo estrictas medidas de seguridad. Esperaba encontrarse con su abogado de oficio, pero en su lugar, sentado al otro lado de la mesa de madera, se encontraba un hombre impecablemente trajeado que desprendía un aura de fría superioridad.
Soy el representante legal de tu antigua corporación. Si firmas esta confesión completa asumiendo la autoría exclusiva del desfalco, tu hermana recibirá el mejor tratamiento médico privado y no volverá a tener contratiempos. Si te niegas, atente a las consecuencias.
Jimena miró el bolígrafo y el documento que la condenaría a pasar el resto de su vida en prisión por un delito que Rebeca había cometido. El dilema era devastador: su libertad o la vida de su hermana.
”El dilema era devastador: su libertad o la vida de su hermana.