Fui traicionada por mi propia hermana y ahora debo sobrevivir en prisión
Anteriormente: Tras ser injustamente encarcelada por culpa de la traición de su propia hermana, Sara debe enfrentarse a las leyes más duras del patio de la prisión para salvar su vida.
Una visita inesperada en la oscuridad
La victoria en el patio duró poco. En cuestión de minutos, las alarmas de la prisión comenzaron a aullar y las guardias dispersaron a la multitud con porras y gritos de advertencia. Sara fue conducida directamente a la zona de aislamiento, un calabozo frío y húmedo donde las horas transcurrían con la lentitud de una tortura. Sabía que derribar a la líder del patio tendría graves consecuencias, pero lo que no esperaba era el giro que tomarían los acontecimientos esa misma noche.
Alrededor de las tres de la madrugada, un oficial de prisiones abrió la pesada puerta de su celda y le ordenó levantarse. Sin mediar palabra, la escoltó por los pasillos subterráneos del penal hasta la oficina de la directora de la institución. Al cruzar el umbral, Sara se quedó de piedra. Sentada frente al escritorio principal, ajena a la miseria del entorno y vistiendo un elegante traje de chaqueta, se encontraba Sofía, su hermana menor.

Sofía era la razón por la que Sara estaba entre rejas. Había falsificado documentos y colocado sustancias prohibidas en el coche de Sara para librarse de las amenazas de una peligrosa red de extorsión. Al verla, la rabia de Sara se encendió como la pólvora, pero la expresión de terror absoluto en el rostro de su hermana la contuvo.
«Sara, por favor, escúchame. No tengo mucho tiempo y las guardias están pagadas por ellos»
Sofía se acercó temblando, susurrando con una urgencia desesperada. Reveló que la red de extorsión a la que debía dinero no la había dejado en paz tras encarcelar a Sara. Al contrario, habían descubierto que Dolores, la reclusa que Sara acababa de humillar en el patio, trabajaba para el mismo sindicato criminal desde dentro de la prisión. La pelea del patio no había sido una casualidad; Dolores tenía la orden de acabar con Sara como represalia y advertencia final para Sofía.
”La pelea del patio no había sido una casualidad; Dolores tenía la orden de acabar con Sara como represalia y advertencia final para Sofía.