Me encerraron para silenciarme pero en el patio de la prisión encontré mi venganza
Anteriormente: Claudia pensó que perdería la vida tras las rejas de Soto del Real, pero una violenta provocación en el patio destapó una red de corrupción que nadie esperaba.
La oficina sin cámaras
La victoria en el patio fue tan dulce como peligrosa. En una prisión, alterar el orden establecido siempre tiene consecuencias drásticas, especialmente cuando los guardias están implicados. Esa misma noche, durante el silencio del recuento, la celda de Claudia se abrió con un crujido metálico. Dos guardias la escoltaron por pasillos oscuros hasta una oficina administrativa en desuso, un rincón oscuro donde las cámaras de seguridad convenientemente no funcionaban.
Al entrar, Claudia se encontró cara a cara con el oficial Molina, quien jugaba con su porra reglamentaria con expresión amenazante. En una esquina de la habitación, sentada sobre un escritorio, Rosa la miraba con ojos inyectados en sangre y el rostro visiblemente inflamado por la pelea de la tarde.

"Te crees muy valiente, Claudia", siseó Molina, cerrando la puerta con pestillo. "Pero aquí dentro, las reglas las dicto yo. Y tu querido Mateo paga muy bien para que tu estancia aquí sea... definitiva".
La revelación confirmó las peores sospechas de Claudia. Su ex prometido, el hombre que la había incriminado falsamente para quedarse con su fortuna, seguía moviendo los hilos desde el exterior. Rosa no era más que un peón, y Molina, el verdugo dispuesto a todo por dinero. La situación parecía desesperada, pero Claudia se negó a mostrar debilidad.
Con una sorprendente frialdad, Claudia miró fijamente al guardia corrupto y sonrió de medio lado. Sabía que su única salida era un farol arriesgado, o tal vez una verdad a medias que Molina no podía ignorar. Antes de que el oficial pudiera levantar su porra, ella pronunció las palabras que cambiarían el rumbo del enfrentamiento.
”Antes de que el oficial pudiera levantar su porra, ella pronunció las palabras que cambiarían el rumbo del enfrentamiento.