Traición · Ficción breve

La verdad oculta tras el suéter que mi acosadora intentó arrancarme frente a todos

La verdad oculta tras el suéter que mi acosadora intentó arrancarme frente a todos — Parte 2
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Anteriormente: Marina soportaba las burlas de Ainhoa en el instituto por llevar un suéter de cuello alto en pleno calor. Pero nadie imaginaba el oscuro secreto que ocultaba bajo la prenda.

El secreto revelado ante la multitud

El tirón de Ainhoa fue tan fuerte que las costuras del suéter comenzaron a rasgarse con un sonido seco. La tela cedió, revelando ante los ojos de todo el instituto las profundas cicatrices de quemaduras que cubrían el cuello y el hombro izquierdo de Marina. Un murmullo de asombro y horror recorrió la multitud. Aquellas marcas eran el doloroso testimonio de la noche del incendio en el antiguo almacén, el mismo incidente por el cual Marina había sido injustamente señalada como culpable por todo el pueblo.

Pero la verdadera sorpresa no fueron las cicatrices. Colgada de un fino cordón de cuero alrededor del cuello de Marina, reposaba una pequeña grabadora digital de alta fidelidad. Su diminuta luz roja parpadeaba de manera constante, indicando que el dispositivo estaba activo.

La verdad oculta tras el suéter que mi acosadora intentó arrancarme frente a todos

La expresión de triunfo de Ainhoa se desvaneció al instante, reemplazada por una palidez mortal. Retrocedió un paso, soltando el suéter como si el tejido quemara sus manos.

¿Qué... qué es eso? —tartamudeó Ainhoa, perdiendo por completo su postura altiva.

Marina, manteniendo una calma asombrosa, subió la mano para sostener el dispositivo con firmeza. Su voz, clara y serena, se escuchó con total nitidez en el patio silencioso.

Es la prueba que necesitabas, Ainhoa. Llevas semanas acosándome para asegurarte de que guarde silencio, pero hoy has ido demasiado lejos. Cada una de tus amenazas, cada burla y, sobre todo, tu confesión de la semana pasada en los vestuarios donde admitías que tu padre pagó para culparme a mí... todo está aquí grabado.

El pánico se apoderó de Ainhoa, quien miró desesperadamente a su alrededor buscando el apoyo de sus amigos, pero estos ya habían comenzado a apartarse de ella, murmurando entre sí. La verdad estaba saliendo a la luz de la manera más pública y demoledora posible.

La verdad estaba saliendo a la luz de la manera más pública y demoledora posible.