Traición · Historia

Humillada y con ropa rota, Lidia desveló la traición de la junta directiva

Humillada y con ropa rota, Lidia desveló la traición de la junta directiva — Parte 1
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El regreso de entre los muertos

El silencio de la planta noble de Tecnología Avanzada se rompió con el sonido errático de unos pasos pesados y húmedos. Lidia arrastraba los pies por la alfombra de diseño, dejando un rastro de barro y hojas secas. Lievaba el mismo vestido de seda crema que usó la fatídica noche del accidente automovilístico, hacía ya una semana. Ahora, aquella prenda que alguna vez fue elegante estaba convertida en un harapo mugriento, desgarrado por las zarzas del bosque donde había permanecido oculta, luchando por su vida. Su cabello oscuro y rubio, enmarañado por el viento y la intemperie, caía sobre sus hombros mientras avanzaba decidida hacia el despacho principal.

Arturo, el director de operaciones de la compañía, se quedó paralizado en mitad del pasillo. A su lado, Lucía, la jefa de finanzas, ahogó un grito de pánico, llevándose las manos a la boca. Lidia no se detuvo a dar explicaciones. Con una determinación feroz que nadie habría esperado de una joven de diecinueve años, se sentó frente a la terminal central de su difunto padre. Sus dedos, temblorosos pero precisos, comenzaron a golpear las teclas con una velocidad asombrosa, llenando la oficina con el eco metálico del teclado.

Humillada y con ropa rota, Lidia desveló la traición de la junta directiva
—¡Lidia! ¿Qué significa esto? Estás viva... ¡Seguridad, saquen a esta intrusa de aquí inmediatamente! —gritó Arturo, intentando ocultar el temblor de su voz mientras cruzaba los brazos con fingida autoridad.

Pero Lucía se acercó a él, susurrando con el rostro pálido de miedo. Sabían perfectamente que si Lidia lograba acceder a los servidores centrales antes de que ellos borraran las cuentas del trimestre, todo su fraude saldría a la luz. Los ejecutivos observaban la pantalla con los ojos desorbitados, dándose cuenta de que la joven no solo recordaba las complejas secuencias de encriptación de su padre, sino que estaba a solo un paso de desmantelar la mayor estafa de la historia de la empresa.

Los ejecutivos observaban la pantalla con los ojos desorbitados, dándose cuenta de que la joven no solo recordaba las complejas secuencia…