La agresión en el hospital que reveló el oscuro secreto de mi cuñada
Anteriormente: Elena estaba a punto de dar a luz cuando la ex-pareja de su esposo la atacó en el hospital. Lo que parecía un ataque de celos escondía una conspiración familiar despiadada.
La semilla de la traición
Una vez que el equipo de seguridad redujo a Beatriz y se la llevó de las instalaciones, los médicos trasladaron de urgencia a Elena a una sala de observación. El monitor fetal comenzó a emitir el tranquilizador latido del corazón del bebé, lo que trajo un breve respiro a la joven madre. Sin embargo, la verdadera pesadilla estaba a punto de comenzar fuera de la sala médica.
Alejandro entró en la habitación poco después, pero no traía el rostro aliviado de un esposo que acaba de salvar a su familia. Su semblante estaba desencajado, pálido y frío. En su mano derecha sostenía un sobre de plástico que su hermana había dejado caer durante el forcejeo en el pasillo.

—Elena, necesito que seas completamente honesta conmigo —dijo Alejandro, con una voz que temblaba notablemente—. Beatriz dejó esto. Dice que es la prueba de que me has estado engañando todo este tiempo.
Con mano temblorosa, Alejandro extrajo un documento con el membrete de un prestigioso laboratorio genético. El informe indicaba que el bebé que Elena llevaba en su vientre no era de Alejandro, sino de Hugo, su hermano menor, quien había fallecido trágicamente en un accidente automovilístico un año atrás.
Elena sintió que el aire desaparecía de sus pulmones. La acusación era tan monstruosa como absurda. Ella amaba a Alejandro con toda su alma y su relación con Hugo siempre había sido la de dos cuñados que se respetaban profundamente.
—¡Eso es una mentira infame, Alejandro! ¡¿Cómo puedes siquiera dudar de mí?! —exclamó Elena, mientras las lágrimas de indignación y dolor brotaban de nuevo—. Beatriz quiere destruirnos para quedarse con la herencia de tu abuelo. ¡¿No lo ves?!
Pero la duda ya se había instalado en el corazón de Alejandro. Las sutiles manipulaciones que su hermana había sembrado durante meses comenzaban a dar frutos. La tensión en la habitación se volvió tan insoportable que la presión arterial de Elena comenzó a subir peligrosamente, obligando a los médicos a intervenir y expulsar a Alejandro para realizar una cesárea de emergencia.
”La tensión en la habitación se volvió tan insoportable que la presión arterial de Elena comenzó a subir peligrosamente, obligando a los m…