Traición · Historia

Caí de un helicóptero embarazada y descubrí la peor traición de mi esposo

Caí de un helicóptero embarazada y descubrí la peor traición de mi esposo — Parte 2
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Anteriormente: Tras sobrevivir milagrosamente a una caída desde un helicóptero en alta mar, Jimena descubre que el terrible accidente que casi le cuesta la vida a ella y a su bebé fue planeado por el hombre que amaba.

La resurrección en el altar

Jimena despertó en una clínica privada, resguardada de la prensa y de su propia familia por la intervención de Alejandro. El diagnóstico médico fue un milagro: tanto ella como su futuro hijo habían sobrevivido al impacto. Sin embargo, el dolor de la traición física no era nada comparado con la devastación emocional que estaba por descubrir.

Mientras se recuperaba en secreto, Alejandro le mostró las pruebas que había reunido. Marcos no solo había declarado su desaparición como un trágico accidente, sino que ya estaba tramitando el cobro de una millonaria póliza de seguro de vida que Jimena había firmado meses atrás. Peor aún, las cámaras de seguridad de su propio edificio mostraban a Marcos celebrando esa misma noche junto a Lucía, la hermana menor de Jimena, con quien mantenía una relación clandestina desde hacía un año.

Caí de un helicóptero embarazada y descubrí la peor traición de mi esposo
—No dejes que se salgan con la suya, Jimena. Debes ser fuerte por tu hijo —le suplicó Alejandro, tomándola de la mano.

Con el corazón endurecido por la traición, Jimena urdió un plan junto a Alejandro y las autoridades locales. Esperaron al día del funeral simulado que Marcos y Lucía habían organizado apresuradamente para guardar las apariencias.

La iglesia de la localidad estaba abarrotada de amigos y conocidos consternados. Marcos, vestido con un impecable traje oscuro, subió al altar con lágrimas de cocodrilo para dedicar unas palabras a su «difunta» esposa. Lucía lo miraba desde la primera fila, fingiendo un dolor insoportable.

Fue en ese preciso instante cuando las pesadas puertas de madera del templo se abrieron de par en par. Silenciando los sollozos de los presentes, Jimena entró caminando lentamente por el pasillo central, con su vientre de embarazada visible y la mirada fija en el hombre que había intentado asesinarla. El pánico se apoderó del rostro de Marcos, quien retrocedió hasta chocar con el altar, incapaz de creer que la mujer que arrojó al océano estaba de pie frente a él.

El pánico se apoderó del rostro de Marcos, quien retrocedió hasta chocar con el altar, incapaz de creer que la mujer que arrojó al océano…