La caída desde el helicóptero que mi esposo planeó para ocultar su peor traición
El abismo turquesa de Mallorca
El sol brillaba con fuerza sobre las aguas cristalinas de Mallorca, pero dentro de la cabina del helicóptero, el aire era tan frío como el hielo. Jimena, con su vestido rosa pastel y su cabello castaño recogido en una coleta, miraba fijamente a su esposo, Marcos. Él vestía un impecable traje de lino beige, la viva imagen de un hombre de negocios exitoso y devoto. Sin embargo, detrás de esa fachada se escondía un monstruo.
Hacía apenas unas horas, Jimena había descubierto la verdad. Los mensajes en el ordenador de Marcos no dejaban lugar a dudas: mantenía una relación secreta con Valeria, su socia, y planeaban quedarse con la inmensa fortuna que ella había heredado de su abuelo. Cuando Jimena le exigió explicaciones a miles de pies de altura, la mirada de Marcos se transformó en una mueca de pura frialdad.

—No debiste hacer preguntas, Jimena. Ahora todo es más difícil —susurró él, con una calma aterradora.
Antes de que ella pudiera reaccionar, Marcos abrió la puerta lateral de la aeronave. El viento ruidoso invadió la cabina. En un forcejeo desesperado, Jimena resbaló hacia el vacío. Logró aferrarse con ambas manos al patín de aterrizaje del helicóptero, suspendida sobre el abismo. El pánico le oprimía el pecho, pensando no solo en su propia vida, sino en el hijo de seis meses que llevaba en su vientre.
—¡Marcos, por favor! ¡Ayúdame! ¡Nuestro bebé! —gritó ella con desesperación.
Marcos se arrodilló junto al borde. Para el piloto, fingió un ataque de pánico absoluto, gritando desesperadamente hacia el exterior para fingir que intentaba salvarla. Sin embargo, sus ojos fijos en ella mostraban una realidad muy distinta: estaba esperando que sus fuerzas flaquearan. Con un último grito de terror, los dedos de Jimena se resbalaron del metal frío. El vacío la absorbió, cayendo a gran velocidad hacia el mar mientras el grito de Marcos resonaba falsamente en el aire.
”El vacío la absorbió, cayendo a gran velocidad hacia el mar mientras el grito de Marcos resonaba falsamente en el aire.