Defendió a una reclusa indefensa en el patio sin saber que cambiaría su destino
El patio de los corazones de piedra
El cielo sobre el centro penitenciario de Cruz del Sur parecía una losa de hormigón gris, un reflejo exacto del ánimo de las mujeres que poblaban su patio. Entre el bullicio de conversaciones en voz baja y el crujir de las zapatillas sobre la gravilla, Carolina intentaba aislarse del mundo. Sentada en un banco de madera astillada, cerca de la imponente valla metálica de doble espino, sostenía un pincel con dedos temblorosos. En su lienzo, un brote de flores silvestres comenzaba a tomar forma, un destello de color en medio de tanta sobriedad.
De repente, una sombra masiva se proyectó sobre ella. Gertrudis, una reclusa de espaldas anchas y mirada despiadada, se detuvo frente al caballete. En su mano derecha balanceaba un cubo de plástico lleno de pintura verde industrial. Sin mediar palabra, y ante la mirada expectante de las reclusas más cercanas, Gertrudis volcó el cubo sobre la cabeza de Carolina. El líquido espeso cubrió su cabello rubio y se deslizó como una máscara grotesca sobre su rostro.

Ahora estás mejor.
Las risas de burla no tardaron en resonar en el patio, pero la crueldad fue interrumpida de golpe. Alicia, una reclusa de cabello oscuro y mirada felina que observaba la escena desde la distancia, avanzó con paso firme. Con un movimiento rápido y certero, Alicia propinó un fuerte manotazo al contenedor de Gertrudis, enviándolo a rodar por el suelo.
Basta.
Gertrudis, enfurecida por el desafío, dio un paso al frente, acortando la distancia de manera amenazante.
¿Quieres ocupar su lugar?
Antes de que nadie pudiera reaccionar, Gertrudis se abalanzó sobre Alicia con los puños cerrados. Sin embargo, Alicia esquivó el primer golpe con una agilidad sorprendente. Con una ráfaga rápida de golpes precisos, logró desestabilizar a la agresora, mandándola directamente al suelo del patio. Con Gertrudis derrotada, Alicia se volvió hacia la temblorosa Carolina.
Ve a limpiarte eso.
”Con Gertrudis derrotada, Alicia se volvió hacia la temblorosa Carolina.Ve a limpiarte eso.