Detrás de los muros, una mujer arriesga todo por salvar a una inocente
Anteriormente: Sara pensó que su vida había terminado al entrar en prisión por un crimen que no cometió, pero defender a una joven indefensa despertará una fuerza que cambiará las reglas del juego.
La venganza entre sombras
La noche cayó sobre la prisión como una pesada losa. Sara sabía perfectamente que su victoria en el patio tendría consecuencias devastadoras. Roxy no era de las que perdonaban una humillación pública, y menos frente a toda la población reclusa. En su celda, Sara permanecía despierta, escuchando el goteo constante de las tuberías y esperando el inevitable contraataque.
Alrededor de la medianoche, el sonido metálico de un cerrojo rompió la calma. Dos guardias corruptos, comprados por la red de influencia de Roxy, entraron en la celda de Sara sin mediar palabra. La arrastraron por los pasillos oscuros hasta el sótano de la lavandería, un lugar donde los gritos quedaban ahogados por el ruido de las máquinas industriales. Allí, bajo la luz mortecina de un fluorescente parpadeante, esperaba Roxy con una barra de metal en la mano.

—¿De verdad pensaste que podías desafiarme y salir limpia, Sara? —siseó Roxy, acercándose peligrosamente—. Aquí adentro, yo decido quién vive y quién se rompe.
Sara, atada fuertemente a una silla de metal, mantuvo la cabeza alta, sosteniendo la mirada llena de odio de su rival. A pesar de la situación de extrema vulnerabilidad, una sonrisa gélida apareció en sus labios.
—No me das miedo, Roxy. Sé perfectamente quién te paga para que me hagas la vida imposible aquí. Sé que trabajas para el mismo hombre que me tendió la trampa que me trajo a este lugar —respondió Sara con voz firme y serena.
El rostro de Roxy palideció de inmediato. La barra de metal tembló levemente en su mano. Con un gesto rápido, ordenó a los guardias que salieran y las dejaran solas. La revelación de Sara tocaba un punto débil que Roxy jamás esperó que nadie descubriera dentro de esos muros de hormigón.
”La revelación de Sara tocaba un punto débil que Roxy jamás esperó que nadie descubriera dentro de esos muros de hormigón.