El arresto de mi prometido en la gala reveló su peor traición
Anteriormente: Durante la gala más elegante del año, Isabella descubrió que su prometido Martín no solo la engañaba con su mejor amiga Carlota, sino que ocultaba un oscuro secreto que la policía desveló frente a todos.
La trampa de la esmeralda
Con el salón sumido en un silencio tenso, Isabella dio un paso al frente. Su vestido de lentejuelas plateadas captaba la luz mientras se acercaba a Carlota, quien seguía de rodillas sobre el mármol, llorando con desesperación. Al verla, su examiga levantó la mirada, suplicando con los ojos empañados por el rímel derramado.
Isabella, por favor, tienes que ayudarnos... esto es una pesadilla, Martín es inocente.
Isabella la miró con desprecio absoluto, sintiendo que cada año de amistad se desvanecía en el aire.

No hay ningún error, Carlota. Fui yo quien entregó los papeles de la cuenta extranjera a la policía. Sé lo de vuestro romance y sé lo del desvío de fondos.
Sin embargo, antes de que pudiera saborear su victoria, una mano la sujetó del brazo con brusquedad. Era Alejandro, el socio principal de la firma de Martín. Su rostro estaba completamente desencajado por el miedo.
Isabella, cometeis un error gravísimo. Si la policía investiga el rastro digital de esas transferencias, tú serás la primera en caer. Alguien ha usado tu firma electrónica para autorizar cada desvío.
El pulso de Isabella se aceleró. Alejandro le mostró en su teléfono la copia del expediente judicial. Allí, en letras nítidas, figuraba su firma digital certificada, la que solo ella debía poseer. La trampa era perfecta: Martín y Carlota habían planeado el robo de tal manera que, si algo salía mal, toda la culpa recaería sobre Isabella.
Carlota se levantó lentamente del suelo, limpiándose las lágrimas con una frialdad aterradora. Una sonrisa cruel apareció en sus labios mientras se acercaba al oído de Isabella para susurrarle con veneno.
¿De verdad creías que eras más inteligente que nosotros? Martín nunca te amó. Ahora, mientras él busca un buen abogado, tú irás a prisión por el robo de tu propia fortuna familiar.
”Ahora, mientras él busca un buen abogado, tú irás a prisión por el robo de tu propia fortuna familiar.