El inspector de policía me acusó de un falso crimen para arrebatarme a mi hija
Anteriormente: Huyendo bajo la lluvia, Julia se esconde en un desguace abandonado con su hija Emma. La policía las busca, pero el verdadero peligro es el hombre que lidera la caza.
La sombra del traidor
La silueta que apareció detrás del taxi amarillo no vestía uniforme de policía. Era Mario, un periodista de investigación y antiguo amigo de la universidad de Julia. Mario había estado siguiendo los pasos corruptos de Alberto durante meses. Al enterarse de la alerta de búsqueda falsa que el inspector había emitido, dedujo de inmediato que Julia estaba en peligro y logró rastrear la señal de su teléfono antes de que ella lo apagara.
—Tranquila, Julia, soy yo. No hagas ruido y sígueme —susurró Mario, ofreciéndole una mano temblorosa pero decidida.
Con el corazón en un puño, Julia asintió. Aprovechando un momento en que los policías se alejaban hacia el sector norte del desguace, Mario las guió a través de un hueco en la valla metálica trasera, donde tenía su coche oculto entre los matorrales. Consiguieron salir de allí justo cuando las sirenas de refuerzo comenzaban a sonar en la distancia.

Mientras conducían a toda prisa por las carreteras secundarias hacia un piso franco en el centro de Madrid, Julia le entregó el dispositivo USB que había rescatado del despacho de Alberto. Los ojos de Mario se abrieron de par en par al examinar brevemente los archivos en su tableta digital. No solo contenía pruebas de los sobornos de Alberto, sino también grabaciones ilegales que implicaban a altos cargos políticos y judiciales de la región.
Sin embargo, la seguridad del piso franco resultó ser una ilusión. Apenas unas horas después de haberse refugiado allí, el sonido de una llave girando en la cerradura de la puerta principal congeló la sangre de los tres. La puerta se abrió lentamente, revelando la imponente figura de Alberto, con una sonrisa fría y una pistola reglamentaria apuntando directamente hacia ellos. El inspector había utilizado la geolocalización del coche de Mario para dar con su escondite.
”El inspector había utilizado la geolocalización del coche de Mario para dar con su escondite.