El misterio del reloj de ancla que desenterró un doloroso secreto del pasado
Anteriormente: Cuando Judith mostró su puntería en el desierto, nadie esperaba que el viejo reloj de su muñeca revelara un secreto familiar que Bruce intentó ocultar durante décadas.
La sombra del acantilado
Judith se soltó del agarre de Bruce con un movimiento seco, pero la palidez en el rostro de aquel hombre fuerte la alarmó profundamente. Iván dio un paso al frente, con los puños cerrados, dispuesto a intervenir, pero Judith le hizo una seña para que se mantuviera al margen. Sabía que la tormenta que acababa de desatarse no se resolvería con golpes, sino con verdades largamente enterradas.
—Este reloj perteneció a mi padre, Manuel— declaró Judith, sosteniendo la mirada aterrorizada de Bruce—. Mi madre me lo entregó en su lecho de muerte. Me dijo que era lo único que el mar devolvió después de que él se ahogara en Cabo de Gata hace cuarenta años. ¿Por qué te asusta tanto?
Bruce retrocedió como si el objeto fuera a estallar. Sus ojos reflejaban una culpa tan antigua como las colinas que los rodeaban. Se pasó una mano temblorosa por el rostro, buscando aire en la sofocante tarde del desierto.

—Tu padre no se ahogó por accidente, Judith— confesó Bruce en un susurro cargado de pánico—. Hace cuarenta años, Manuel descubrió que estábamos usando las rutas de contrabando del puerto para algo mucho más oscuro. Hubo una pelea en el acantilado de los Muertos. Yo mismo lo empujé... y vi cómo su cuerpo caía al vacío junto con este maldito reloj. Yo lo tiré, Judith. Sé que cayó al abismo porque yo mismo me aseguré de ello.
Las palabras cayeron como piedras sobre Judith. Toda su vida, el dolor de la pérdida de su padre había estado mitigado por la idea de un trágico accidente natural. Ahora, el hombre al que había considerado un vecino respetable durante décadas confesaba haberlo asesinado a sangre fría. La revelación amenazaba con destruir su cordura, pero un detalle no encajaba: si Bruce lo había arrojado al fondo del mar, ¿cómo había llegado el reloj a manos de su madre?
”La revelación amenazaba con destruir su cordura, pero un detalle no encajaba: si Bruce lo había arrojado al fondo del mar, ¿cómo había ll…