El misterioso encuentro en la tormenta que salvó a Claudia de su peor pesadilla
Un encuentro bajo la tormenta
El cielo sobre el norte de España se había teñido de un gris plomizo que amenazaba con desatar una tormenta implacable. Claudia caminaba a paso apresurado por las calles mojadas, con el frío calándole los huesos a través de su desgastada cazadora de tela vaquera. Llevaba puesto un gorro de lana amarillo, el único destello de color en una tarde sombría y desoladora. No se atrevía a mirar atrás, pero el pánico aceleraba sus latidos con fuerza; huía de una vida de control, manipulación y amenazas de un esposo sumamente poderoso que juró destruirla si intentaba abandonarlo.
Sus pasos desesperados la llevaron hasta un aparcamiento húmedo y solitario, justo al lado de las desgastadas paredes de ladrillo rojo del viejo centro comunitario del pueblo. Fue en ese instante de absoluta vulnerabilidad cuando el silencio sepulcral de la tarde fue quebrado por un rugido ensordecedor de motores de gran cilindrada. Un grupo de moteros, con sus pesadas máquinas y chaquetas de cuero desgastadas por la carretera, entró en el recinto a baja velocidad, deteniéndose en seco frente a ella y bloqueando cualquier posible salida.

Claudia se detuvo en seco en las escaleras de hormigón, sintiendo que el aire se escapaba por completo de sus pulmones. Miró nerviosa por encima del hombro, buscando una vía de escape, pero se encontraba completamente acorralada en aquel rincón gris. El líder del grupo, un hombre robusto de mirada impenetrable, con una poblada barba y un chaleco de lona oscura, apagó el motor de su motocicleta. Su mirada era intensa, cargada de una seriedad que helaba la sangre en las venas de la joven.
Parece que no tienes claro adónde vas. Quizá podamos indicarte el camino correcto.
La voz del hombre, que más tarde se presentaría como Jairo, era grave y pausada, pero extrañamente carente de hostilidad directa. Claudia dio un paso atrás con el corazón en un puño, temiendo que aquellos extraños fueran la última y más cruel trampa de su pasado.
”Claudia dio un paso atrás con el corazón en un puño, temiendo que aquellos extraños fueran la última y más cruel trampa de su pasado.