El misterioso reloj de mi pasado que desató una tormenta de secretos familiares
Anteriormente: Beatriz solo quería probar su puntería en el desierto, pero el antiguo reloj de pulsera con un ancla grabada que llevaba consigo desató una confrontación con un fantasma de su pasado.
La pregunta de Víctor cayó como un mazazo en el silencio del desierto. César intentó dar un paso adelante para proteger a su tía, pero la tensión en la mirada de Víctor era tan densa que el joven piloto se detuvo en seco, presintiendo el peligro. Beatriz, sin soltar el rifle de cerrojo, sostuvo la mirada del recién llegado. Sus ojos, curtidos por décadas de secretos familiares, no mostraron ni un ápice de temor.
Este reloj perteneció a mi padre, Manuel Soler —respondió Beatriz con una calma que helaba la sangre—. Desapareció en el mar hace cuarenta años. ¿Por qué te asusta tanto ver un fantasma?
Víctor retrocedió un paso, como si las palabras de la mujer hubieran sido un disparo físico. Su mano derecha tembló levemente antes de apretar el puño con rabia. Se llevó la mano al pecho, frotando la solapa de su chaqueta de cuero, como si buscara calmar un dolor antiguo.

Eso es imposible —declaró Víctor con voz ronca—. Manuel Soler no desapareció en un accidente. Su barco fue saboteado por orden de los altos mandos para ocultar un cargamento de contrabando. Yo estaba allí, Beatriz. Yo era el segundo de a bordo. Vi el barco hundirse y vi a tu padre negarse a abandonar el timón. Llevaba ese mismo reloj en la muñeca cuando el agua se lo tragó. Si ese reloj está aquí, significa que Manuel sobrevivió... o que alguien profanó su tumba en el fondo del océano.
El corazón de Beatriz latió con violencia. Durante cuarenta años, la versión oficial del gobierno había sido que su padre fue víctima de una tormenta imprevista. Su madre había muerto sumida en la pobreza y la vergüenza de una pensión denegada, mientras los verdaderos culpables se enriquecían en la sombra. Víctor, dándose cuenta de que había hablado de más, metió la mano dentro de su chaqueta, buscando algo con premura.
”Víctor, dándose cuenta de que había hablado de más, metió la mano dentro de su chaqueta, buscando algo con premura.