Secretos de familia · Ficción breve

El secreto bajo el vendaje de una niña perdida en la feria

El secreto bajo el vendaje de una niña perdida en la feria — Parte 1
Imagen del vídeo original

El encuentro en la feria del terror

El asfalto mojado del estacionamiento de Carnival Funland reflejaba los tonos chillones de la gran rueda de la fortuna. El aire, impregnado de una mezcla densa de lluvia reciente y comida frita, envolvía la escena con una atmósfera casi asfixiante. Hugo, un hombre imponente de brazos tatuados y mirada cansada, observaba el ir y venir de la gente junto a sus amigos. Su chaleco de cuero negro, marcado por los años en la carretera, contrastaba con la fragilidad de la pequeña figura que de pronto se cruzó en su camino.

Era una niña de unos ocho años, con un suéter amarillo desgastado y un algodón de azúcar rosa en la mano. Su rostro mostraba rastros de maquillaje corrido y un miedo tan profundo que paralizó a Hugo de inmediato. Sin pensarlo dos veces, el rudo motociclista se arrodilló sobre el suelo húmedo para quedar a su altura, colocando una mano protectora sobre su hombro.

El secreto bajo el vendaje de una niña perdida en la feria
blockquote>—¿Estás bien, pequeña? ¿Dónde está tu mamá? —preguntó Hugo con una voz inusualmente suave.

La niña no respondió con palabras, pero sus ojos se abrieron con sorpresa cuando Hugo notó un vendaje rosa en su hombro izquierdo. Con movimientos lentos y precisos, el hombre levantó la manga del suéter y despegó el adhesivo blanco. Debajo de la venda, en lugar de una herida, descubrió un extraño dispositivo circular con la palabra CANDY grabada en letras negras.

blockquote>—¿Quién te dio esto? —inquirió él, con el ceño fruncido por la sospecha.blockquote>—Mi mamá… antes de que se la llevaran —susurró la pequeña con un hilo de voz.

Antes de que Hugo pudiera asimilar la revelación, el rugido amenazante de dos motocicletas aproximándose cortó el aire. El peligro real acababa de presentarse ante ellos en el asfalto brillante.

El peligro real acababa de presentarse ante ellos en el asfalto brillante.