El secreto de la pulsera blanca que mi madre me entregó antes de huir
Anteriormente: Cuando Jairo descubrió la pulsera blanca en mi muñeca, supe que el peligro real acababa de empezar. El pasado de mi madre ocultaba una verdad que la policía intentaba enterrar.
El refugio de las sombras
Una vez que las patrullas se perdieron en la penumbra de la noche, Jairo ayudó a Daisy a ponerse en pie. Sabía que el recinto ferial ya no era seguro. Sin perder un segundo, la guió hasta su viejo taller mecánico, un santuario de metal y aceite de motor situado en las afueras. Allí, bajo la tenue luz de un flexo de mesa, Jairo examinó minuciosamente la misteriosa pulsera blanca.
Daisy, aún temblando, observaba cómo el motero utilizaba un destornillador de precisión para abrir un pequeño compartimento termosellado en el plástico de la pulsera. Para su sorpresa, en el interior se ocultaba un diminuto chip de memoria.

Tu madre no te dio un simple recuerdo, Daisy. Esto contiene las pruebas de una red de corrupción policial que lleva años operando en la región. Ella trabajaba para ellos sin saberlo, y cuando descubrió la verdad, intentó escapar.
La revelación cayó como un balde de agua fría sobre Daisy. Su madre, a quien creía una mujer corriente, se había enfrentado a personas sumamente peligrosas para protegerla. Sin embargo, la explicación de Jairo fue interrumpida por el sonido de una cerradura forzada. Las luces del taller se apagaron repentinamente, sumiéndolos en la oscuridad total.
Jairo empujó a Daisy detrás de una pila de neumáticos viejos, indicándole con un gesto que guardara absoluto silencio. Dos siluetas oscuras, armadas y equipadas con linternas tácticas, irrumpieron en el local. Eran los agentes que los habían estado buscando. El haz de luz de una de las linternas comenzó a barrer el espacio, acercándose peligrosamente al escondite de Daisy. Jairo, sosteniendo una pesada llave inglesa, se preparó para lo peor, sabiendo que estaban acorralados y que cualquier error les costaría la vida.
”Jairo, sosteniendo una pesada llave inglesa, se preparó para lo peor, sabiendo que estaban acorralados y que cualquier error les costaría…