El secreto de mi mochila y el motero que cambió mi destino para siempre
Anteriormente: Aislada y con el corazón en un puño, Emilia huye de un pasado oscuro con solo una mochila. Cuando un grupo de moteros se cruza en su camino, su vida cambia por completo.
El oscuro secreto familiar
El viaje en la motocicleta de Jacobo fue un torbellino de viento helado y velocidad. Emilia se aferró a su cintura como si su vida dependiera de ello, dejando atrás el instituto y la sombra de su opresor. Llegaron a un taller mecánico en las afueras, un refugio de metal y olor a gasolina donde otros miembros del club de moteros los esperaban. Lejos de ser delincuentes, este grupo formaba una red de apoyo para personas desamparadas.
Mientras Emilia recuperaba el calor con una taza de café, Jacobo se sentó frente a ella y le pidió que le mostrara lo que guardaba en la mochila. Con manos temblorosas, la joven extrajo unos antiguos documentos notariales y el diario de su madre. Jacobo los examinó con atención antes de revelar una verdad devastadora.

Tu tío no solo quiere tu dinero, Emilia. Tu padre sospechaba de él antes de morir. El accidente de coche de tus padres no fue un fallo mecánico.
El mundo de Emilia se detuvo. Las lágrimas rodaron por sus mejillas al comprender que el hombre que la había criado tras la tragedia era el presunto responsable de su orfandad. Pero no hubo tiempo para el llanto. El chirrido de unos neumáticos anunció la peor de las visitas.
La puerta metálica del taller se abrió de golpe. El tío de Emilia, acompañado por dos hombres de aspecto amenazador, entró con el rostro desencajado por la rabia. Al ver a la joven con los documentos sobre la mesa, sus ojos se llenaron de una furia asesina.
¡Dame esa mochila ahora mismo, niñata insolente! ¡No sabes en el problema en el que te estás metiendo!
Jacobo y sus compañeros se interpusieron de inmediato, formando un muro inquebrantable de cuero y acero frente a la asustada muchacha.
”¡No sabes en el problema en el que te estás metiendo!Jacobo y sus compañeros se interpusieron de inmediato, formando un muro inquebrantab…