Secretos de familia · Ficción breve

El secreto del coliseo y la marca del príncipe que todos creían muerto

El secreto del coliseo y la marca del príncipe que todos creían muerto — Parte 2
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Anteriormente: Un joven huérfano se enfrenta a una bestia temible en la arena del reino para salvar a su hermana, pero una cicatriz oculta en su cuello revela un secreto real que cambiará el destino de la corona para siempre.

La traición al descubierto

El pánico se apoderó de Lucius al instante. Sabía perfectamente que si el rey Ricardo descubría la verdad, su cabeza rodaría antes del atardecer. Había sido él quien, diez años atrás, planeó la emboscada al carruaje real para secuestrar al joven príncipe, ocultándolo en la miseria bajo una identidad falsa para debilitar la dinastía. Con un gesto desesperado, Lucius hizo una señal oculta a los arqueros apostados en las sombras de las murallas.

Las flechas debían silenciar al muchacho antes de que el rey pudiera descender a la arena. Sin embargo, Daniel no estaba dispuesto a morir sin luchar. Justo cuando la bestia de piedra se lanzó sobre él con las garras desplegadas, el joven rodó por la arena polvorienta esquivando el ataque por escasos centímetros. El monstruo impactó contra el muro de piedra, desorientado por el golpe, lo que le dio a Daniel unos segundos vitales.

El secreto del coliseo y la marca del príncipe que todos creían muerto

Desde el palco, el rey Ricardo gritaba órdenes desesperadas a su guardia personal para que detuvieran el combate, pero la distancia era excesiva. Lucius, fingiendo seguir el protocolo, exclamó que el combate no podía interrumpirse por ley sagrada, intentando ganar tiempo para que sus arqueros dispararan. Una lluvia de flechas silbó en el aire, pero no iban dirigidas a la bestia, sino directamente al pecho de Daniel.

El joven príncipe perdido, usando su agilidad, levantó un escudo de madera abandonado en la arena para protegerse de los proyectiles. Dos flechas se clavaron en la madera con un impacto seco. Fue entonces cuando la bestia se recuperó, fijando de nuevo su mirada asesina en Daniel. El público, dándose cuenta de la flagrante traición de Lucius, comenzó a abuchear y a lanzar objetos a la arena, mientras la guardia real echaba abajo las puertas del palco para salvar al legítimo heredero de la corona.

El público, dándose cuenta de la flagrante traición de Lucius, comenzó a abuchear y a lanzar objetos a la arena, mientras la guardia real…