El secreto del inspector que detuvo a mi marido en aquella cafetería de carretera
Anteriormente: Inés pensó que su vida terminaría en aquella vieja cafetería de carretera bajo las amenazas de Diego, hasta que un misterioso inspector de policía mostró su placa dorada.
Los fantasmas del pasado
La sorpresa inicial de Diego se transformó rápidamente en una mueca de desprecio. Acostumbrado a salirse siempre con la suya gracias al dinero de su familia y a sus influencias, intentó intimidar al detective. Sacando su teléfono móvil de alta gama, miró a Sergio con superioridad, creyendo que su apellido lo protegería una vez más de las consecuencias de sus actos.
¿No sabes con quién te estás metiendo, agente? Una llamada a mis abogados y estarás buscando un nuevo empleo mañana por la mañana —amenazó Diego, con la voz cargada de veneno.
Sin embargo, Sergio no se movió ni un milímetro. Al contrario, se inclinó más hacia él, sosteniéndole la mirada con una frialdad que heló la sangre de Diego. El detective conocía perfectamente el historial de la familia de Diego, pero había una razón mucho más personal y dolorosa por la que estaba allí aquella tarde.

Adelante, haz esa llamada. Pero antes de que te atiendan, déjame decirte algo. Sé perfectamente quién eres, Diego. Y sé lo que le ocurrió a tu primera esposa, Laura, hace diez años en el acantilado de Cantabria —reveló Sergio, con un tono lleno de una antigua y dolorosa determinación.
El rostro de Diego se tornó completamente pálido. Inés miró a ambos hombres, confundida y aterrorizada. Diego siempre le había asegurado que nunca antes se había casado, que ella era su única esposa. Las palabras del detective revelaban una red de mentiras mucho más profunda y peligrosa de lo que jamás habría imaginado.
Laura era mi hermana —continuó Sergio, su voz temblando levemente por la emoción contenida—. Pasé una década buscando las pruebas necesarias para encerrarte, Diego. Sabía que volverías a repetir el patrón, y no iba a permitir que destruyeras a otra mujer inocente.
Diego, sintiéndose acorralado por primera vez en su vida, dio un paso atrás hacia la salida de la cafetería, pero Sergio colocó su mano sobre el hombro de Diego, impidiéndole el paso y preparándose para esposarlo.
”Sabía que volverías a repetir el patrón, y no iba a permitir que destruyeras a otra mujer inocente.Diego, sintiéndose acorralado por prim…