El secreto en la muñeca de Lucía y el motero que arriesgó todo por salvarla
Anteriormente: Cuando Martín descubrió el brazalete oculto bajo la venda de Lucía, supo que el peligro era real. Una huida desesperada desenterró el secreto más oscuro de una de las familias más poderosas de España.
Una vez que el peligro inmediato pasó, Martín ayudó a Lucía a ponerse en pie y la subió a su motocicleta. Condujo de manera audaz por las calles secundarias de la capital hasta llegar a su taller mecánico, un refugio seguro ubicado en un polígono industrial semiabandonado. Allí, tras cerrar el pesado portón de metal, la joven finalmente pudo respirar.
El peso de la verdad
Bajo la mortecina luz del taller, rodeados de herramientas y motores desarmados, Lucía desveló el misterio que cargaba en su muñeca. El brazalete no era un simple adorno, sino una unidad de almacenamiento encriptada que su madre le había colocado antes de ser recluida a la fuerza en una clínica privada por su padrastro, Héctor, un influyente y corrupto empresario madrileño.

Mi padrastro quiere silenciarnos para quedarse con el patrimonio de mi padre biológico. En este brazalete están los registros de sus sobornos y la ubicación de la clínica donde tienen a mi madre, explicó Lucía, sollozando.
Martín escuchó en silencio, apretando los puños. Fue entonces cuando reveló su propio lazo con la tragedia: él había sido el mejor amigo del difunto padre de Lucía y llevaba años buscando una oportunidad para protegerla de las garras de Héctor.
Sin embargo, la tregua duró poco. De repente, unos potentes focos iluminaron los ventanales del taller. El chirrido de varios neumáticos anunció que habían sido localizados. A través de la rendija, Lucía pudo ver a Héctor descender de un coche negro de alta gama, escoltado por hombres armados y por los mismos policías corruptos que los perseguían en el aparcamiento.
¡Lucía, sal con el brazalete ahora mismo y nadie saldrá herido!, resonó la voz fría de Héctor a través de un megáfono.
Atrapados en el taller, con todas las salidas bloqueadas, el pánico volvió a apoderarse de Lucía, quien miró a Martín buscando una salvación imposible.
”A través de la rendija, Lucía pudo ver a Héctor descender de un coche negro de alta gama, escoltado por hombres armados y por los mismos…